Después de la trágica muerte de un bañista en un cauce de riego en Real del Padre, desde el Departamento General de Irrigación (DGI) volvieron a recordar que hay lugares en los que está terminantemente prohibido bañarse.
"Lamentablemente el calor no ayuda, Irrigación hizo una gran inversión publicitaria y de concientización de que los cauce públicos no son lugares aptos para bañarse y así mismo igual va la gente", dijo Rafael Pereyra, a cargo por estos días de la Subdelegación de Aguas del Río Atuel.
El titular interino de la Subdelegación aseguró que el DGI tiene "gente permanente recorriendo los cauces" y cuando encuentran a bañistas en sitios prohibidos "le piden a la gente que se retire, se van pero vuelven a los cinco minutos. También hacemos cierres pero los rompen".
Para Pereyra la situación es simple, todo pasa por que la gente tome conciencia "de que son lugares peligrosos, porque puede haber escombros o compuertas que los pueden succionar o algo tan común como un calambre, la persona desaparece de la superficie y es difícil encontrarla por la velocidad que lleva el agua", afirmó en declaraciones a FM Viñas en Alvear.
El pasado domingo un joven de 18 años de Las Heras, Nahuel Gonzalo Sánchez, se bañaba en un canal en la zona La Olla, distrito sanrafaelino de Real del Padre, y murió ahogado.
Apareció el cuerpo del joven que se ahogó en un canal en La Olla
"En apariencia de afuera parece muy tranquilo pero adentro del cauce la velocidad del agua los arrastra, además se desarrolla lama en el interior, en las paredes y se hace difícil mantenerse en pie o salir del cauce. Es doble la situación de peligro", insistió Pereyra.
El funcionario de Irrigación recordó que a la pérdida de vidas humanas se agrega la situación compleja que se genera con los regantes ya que en la mayoría de los casos hay que cortar el suministro de agua y se pierden turnos de riego.
"Lo que sucedió (el domingo en Real del Padre) nos obligó a cortar el suministro de agua y encima con este calor la gente pierde el turno y lo va a venir a recuperar dentro de ocho días. Es una situación muy difícil porque al productor también le cuesta entenderlo. Hay que insistir en que no siga sucediendo", concluyó Pereyra.

