Cuando el nombre de Marianela Ávila retumbó en el polideportivo municipal Malal Hue, de Malargüe, en la noche del viernes 8 de febrero, sus familiares dudaron en festejar y sintieron que algo raro había ocurrido ya que, si bien no llevaban el conteo de votos, creían que otra candidata a reina había recibido más.
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A pesar de los miedos familiares, Marianela, quien representó al paraje de El Alambrado, fue coronada reina del Festival Nacional del Chivo. Minutos después las redes sociales se plagaban de denuncias, insultos y ataques hacia la joven, que la responsabilizaban por lo ocurrido.
Esto la llevó a entregar sus atributos a la Municipalidad y la representante de El Cortaderal, Micaela Rodríguez, fue coronada la noche del sábado. Pero el daño ya era irrapable. La familia, amigos y la propia Marianela se sintieron muy dolidos.
Un momento que debía ser de alegría se convirtió en una verdadera pesadilla que llevó a la candidata a refugiarse en el puesto de sus padres, a más de 90 kilómetros de villa cabecera, donde no cuenta con internet y está en compañía de sus padres.
La noche del escándalo
Los Ávila viajaron varios kilómetros para acompañar a la joven en la noche de la elección. Marianela ya se encontraba en la ciudad de Malargüe ya que participaba de las otras actividades del festival. La acompañaba su hermana mayor.
Yanela Ávila, hermana de Marianela, narró que la irregularidad ya había sido percibida cuando su esposo, quien salió sorteado, fue a emitir el sufragio. "Cuando mi marido volvió me dijo que el número que le habían asignado no correspondía con el de la votación. Varias personas habían hecho la misma consulta a los organizadores pero todos decían que estaba bien", comentó la mujer.
Después de la coronación, la familia celebró pero debió volver al puesto ya que no contaban con un lugar donde quedarse. "Cuando llegué a mi casa a la madrugada me metí a Facebook para ver qué pasaba y me encontré con cosas con las que no podía creer. La gente era tan mala y tan violenta. Nosotros somos una familia humilde, que fuimos criados en el puesto con mucho respeto y todos nos sentimos muy mal", contó.
En la villa cabecera habían quedado sus dos hermanas que se comunicaron con Yanela porque tampoco entendían lo que había ocurrido y la tristeza era enorme. Fue ahí que Marianela se comunicó con la Municipalidad para devolver los atributos.
"El sábado después de que la otra chica fue coronada, nadie se acercó para pedirle disculpas. Incluso no tenía en qué volver a la casa donde tenía que pasar la noche y un matrimonio se ofreció pero las autoridades la dejaron abandonada", explicó aún indignada una de las hermanas Ávila.
Quienes sí se preocuparon por el estado de ánimo de Marianela fueron las otras candidatas que la llamaron y enviaron sus saludos. "No sólo no hubo un pedido de disculpas hacia ella que quedó muy expuesta sino que ni siquiera se contactaron para saber cómo estaba", denunció.
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La intención de seguir estudiando pese a no tener dinero
La familia Ávila vive en el puesto Buta Bellón. En algún momento contaron con animales pero una enfermedad del padre, hace unos años, obligó a venderlos y su subsistencia se basa en un kiosco y en los aportes de la hermana mayor que es celadora.
Allí es donde se crió Marianela aunque su sueño de progresar y ayudar a su familia no se da por vencido.
Al terminar sus estudios secundarios, se inscribió para estudiar Educación de Nivel Primario pero el cupo ya había sido agotado. En ese momento, vivía junto a sus tíos en la villa cabecera. Para no perder el año realizó un curso de turismo pero la situación económica la obligó a volver a su hogar.
"No podemos pagar un alquiler en Malargüe, es imposible para nosotros por eso pedimos que desde la Municipalidad la ayuden a estudiar. Que le den una beca o un trabajo para poder pagarse los gastos", dijo Yanela, quien se convirtió en vocera de la familia y asegura que no pide "un regalo" sino que su hermana logre estudiar.
La historia de la Fiesta Nacional de la Vendimia
La vendimia, además de ser la época de cosecha, es para Mendoza una expresión popular del sentimiento de amor, compromiso por el trabajo y riqueza colectiva que, poco a poco, ha ido traduciéndose en lo que hoy conocemos como la Fiesta Nacional de la Vendimia, una gran fiesta que año tras año asombra y atrae a personas de toda la provincia, el país y el mundo.
Se trata de una fiesta tradicional y popular donde se representan, entre otras cosas, los trabajos de cultivo y cosecha de vid, el respeto y cuidado de la naturaleza, el sacrificio de quienes cosechan ante las inclemencias meteorológicas y el proceso con que se produce el vino.
La Fiesta de la Vendimia se festeja desde 1936, tiene su origen y primeros antecedentes en la época de las grandes inmigraciones cuando, al finalizar los trabajos de cosecha y elaboración del vino, celebraban y agradecían las bondades de la naturaleza a través de bailes, cantos y la elección de una reina a la que terminaban por coronar con racimos de uva.
Según la Real Academia Española, vendimia (Del lat. vindemĭa) se define como:
f. Recolección y cosecha de la uva.
f. Tiempo en que se hace.
f. Provecho o fruto abundante que se saca de algo.
Para Mendoza la vendimia es mucho más que un sustantivo, es una serie de festejos y fiestas que se realizan en diferentes departamentos y distritos y que comienzan a principio de año y culminan con la gran Fiesta Nacional de la Vendimia, evento lleno de baile, música, teatro, despliegue de luces, escenografía y vestuario.
Orígenes de la Fiesta de la Vendimia
En 1936, Mendoza creó una fiesta que se convirtió en el producto turístico-cultural insignia de la provincia, principal productora de vino de Argentina con el 70% de los viñedos y de las bodegas elaboradoras del país. Durante la primera mitad del siglo XVII, comenzó a cultivarse la vid en Cuyo, para producir el vino para la misa. Junto a cada capilla, los conquistadores dispusieron un parral y un huerto. Ya por entonces, al finalizar la cosecha y la elaboración del vino, se festejaba con baile, canto y comidas y se elegía a la más linda de las mujeres, quien era coronada con hojas de vid y racimos de uva.
La primera Fiesta de la Vendimia se celebró el 11 de abril de 1913, cuando se realizó el Congreso de la Industria y el Comercio, que finalizó con un desfile de vendimiadores y de carrozas alegóricas. Pero no fue hasta el 18 de abril de 1936 que se instituyó la Fiesta de la Vendimia. Con el correr del tiempo, la celebración creció en producción, espectadores e importancia, hasta convertirse en una fiesta de proyección internacional que se desarrolla en un escenario único, como es el Teatro Griego Frank Romero Day.
La Fiesta de la Vendimia, una conjunción de música y danza, que cada año recrea una historia renovada sobre la cosecha, nuestra tierra y nuestra gente, es un espectáculo único en el mundo. Tanto turistas como mendocinos se deslumbran cada año con la magnificencia del escenario, las cajas lumínicas, las danzas, el vestuario, la música, los fuegos artificiales y la elección de la reina.
Celebraciones que se enmarcan en nuestra Fiesta Nacional de la Vendimia
En la vendimia de Mendoza se desarrolla un intenso calendario con actividades. Entre las celebraciones más destacadas se encuentran:
- Bendición de los frutos
- Vía Blanca de las Reinas. Lugar: Calles Céntricas de la Ciudad.
- Carrusel. Lugar: Calles Céntricas de la Ciudad.
- Acto Central. Lugar: Teatro Griego Frank Romero Day.
- Repeticiones del Acto Central. Teatro Griego Frank Romero Day.



