Un grupo de investigadores japoneses decidió probar una idea tan simple como llamativa en estos animales. Se trata de pintar con rayas blancas a seis vacas negras de la especie Japanese Black para comprobar si el característico patrón de las cebras podía protegerlas de las moscas que se alimentan de sangre.
Tras pintar seis animales de granja con rayas blancas para convertirlos en "cebras", encontraron una alternativa natural al uso de insecticidas
La investigación en animales de granja busca replicar el patrón de las cebras para ofrecer una solución ecológica y reducir el estrés del ganado
La hipótesis era que las rayas alteran la percepción visual de estos insectos durante los últimos centímetros del vuelo. Aunque las moscas consiguen acercarse al animal, tendrían dificultades para calcular el aterrizaje, por lo que muchas terminan desviándose o rebotando antes de posarse sobre la piel.
Pintan vacas con rayas de cebra y descubren un inesperado efecto contra las moscas en estos animales
El estudio con estos animales se llevó a cabo en el Centro de Investigación Agrícola de Aichi, ubicado en la ciudad japonesa de Nagakute, y utilizó seis vacas preñadas. Cada una fue sometida a tres tratamientos distintos, rayas blancas sobre el pelaje negro, rayas negras, como grupo de control para descartar que el efecto se debiera al olor de la pintura, y, finalmente, sin ningún tipo de pintura.
Las rayas se aplicaban con pintura blanca común utilizada para animales. El efecto en las vacas duraba alrededor de unas semanas, dependiendo de las condiciones climáticas y del desgaste natural del pelaje.
Los resultados de este estudio
Los resultados fueron contundentes. Las vacas con rayas blancas registraron casi un 50% menos de aterrizajes de moscas que las vacas sin pintar o aquellas con rayas negras. Además, mostraron una reducción cercana al 20% en los comportamientos defensivos que suelen realizar para ahuyentar a los insectos, como sacudir la cabeza, mover las orejas, golpear con la cola o dar patadas.
En promedio, las vacas rayadas realizaron 39,8 movimientos defensivos cada 30 minutos, frente a los 53 registrados en las vacas sin pintar y los 54,4 observados en las que tenían rayas negras. Para los investigadores, estos resultados respaldan la idea de que el patrón de las cebras podría inspirar una alternativa sencilla para reducir el estrés causado por las moscas en el ganado.






