La empresa de vuelos espaciales SpaceX pospuso para mayo de 2018 el lanzamiento de su primera nave tripulada hacia la Estación Espacial Internacional (EEI), inicialmente prevista para 2017 como parte de una misión de la NASA, mientras continúa la investigación sobre las causas de la explosión de uno de sus cohetes en septiembre. La empresa liderada por Elon Musk requiere tiempo adicional para "evaluación e implementaciones" de sus "diseños, sistemas y procesos", mientras está "finalizando la investigación" sobre la "anomalía" que hizo que uno de sus cohetes Falcon 9 explotara el 1 de septiembre pasado, cuando estaba parado en la base de lanzamiento estadounidense de Cabo Cañaveral, según informó.
SpaceX "ha seguido trabajando estrechamente con la NASA y está completando todos los hitos previstos para este período", indicó la firma en un comunicado reproducido por Tech Crunch.
Si bien los detalles del retraso no trascendieron, según el diario The Wall Street Journal esto podría responder a un cambio en los planes iniciales de Space X de cargar el combustible con la tripulación ya a bordo.
El vuelo hacia la EEI está previsto a bordo de una cápsula Dragon, diseñada con un fin comercial y para ser usada hasta 10 veces, que será lanzada por un Falcon 9.
Fue uno de estos cohetes el que explotó el 1 de septiembre durante una prueba en la estación de la Fuerza Aérea estadounidense en Cabo Cañaveral, en el estado de Florida, en un incidente en el que no se registraron heridos.
Según informó Space X entonces, durante la preparación estándar para la "prueba de fuego" se produjo una "anomalía" en la plataforma de despegue que provocó la "pérdida del vehículo y su carga".
"Por procedimiento estándar, en la plataforma estaba despejada y no se produjeron heridos", señaló.
