La firma francesa Stanley Robotics comenzó su primer servicio de robots aparcadores automáticos en el aeropuerto de Lyon-Saint-Exupéry. Los “Stan”, como los ha bautizado la compañía, son esencialmente carretillas elevadoras automáticas.
El sistema funciona así. Los clientes estacionan sus autos en hangares especiales donde son escaneados para confirmar su marca y modelo y luego, uno de los robots conduce, desliza una plataforma debajo del vehículo, lo levanta, lo transporta y lo aparca.
La empresa pregona que su sistema utiliza el espacio de manera mucho más eficiente que los humanos y que coloca un 50 por ciento más de autos en la misma área. Esto se debe a la conducción precisa de los robots pero también porque el sistema realiza un seguimiento de la hora a la que regresarán los clientes. Esto significa que los robots pueden optimizar el estacionamiento de los autos de acuerdo al momento en que estos serán retirados.


