La adopción de la factura digital avanza en la Argentina. Desde su primera legislación en 2005, laAdministración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) suma sectores que deben ajustarse a esta
Cómo evoluciona la modalidad en el país. Qué debe cambiar para ampliar la base de usuarios.
La factura online en Argentina
normativa. En diciembre, incorporó a los exportadores y abrió un esquema de adhesión escalonadosegún rubro y porte. La expectativa es que, en su afán por optimizar su función fiscalizadora y
controladora de los gravámenes a su cargo, la AFIP continúe su avance también sobre otrossegmentos. El mercado ofrece productos y soluciones de cara a esta necesidad. En este sentido, lamodalidad del software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés) es estrella. Paralelamente,la industria reaclama avances en materia de firma digital para agregar seguridad a los documentos,nuevos proyectos se desarrollan en la región y parecen señalar el camino que seguirá la Argentina. Definiciones. En su sitio de Internet, la AFIP define factura digital como: "Larepresentación electrónica de un comprobante original, respaldatorio de las operaciones decompraventa de cosas muebles, locaciones y prestaciones de servicios, locaciones de cosas y obras ylas señas o anticipos que congelen el precio". Asimismo, señala que los comprobantes alcanzados porel régimen son las facturas o documentos equivalentes clase 'A' y 'B'y las notas de crédito y dedébito 'A' y 'B'. La validez de los archivos está dada por el Código de Autorización Electrónico(C.A.E.) otorgado en línea. Junto a la emisión de las facturas, la AFIP genera el C.A.E. que es plasmado en el documentocomercial. Dicha validación elimina la obligatoriedad de imprimir las facturas de cara a lapresentación ante la AFIP. Sin embargo, la entidad no estableció modos de hacer en la relacióncomercial entre privados (proveedor-cliente). Ante esta falta y siguiendo la tradición analógica,muchas compañías continúan imprimiendo sus documentos. Otras, que sí se animaron, se subieron a la ola virtual y hoy experimentan con nuevos modosde hacer. Un ejemplo es Sistemas Bejerman. Además de ser proveedor de las soluciones, forma partede una de las industrias instadas por la AFIP a utilizar dichos sistemas. Cada mes, emite a susclientes unas 5.000 facturas electrónicas y las distribuye a través su propio sitio en Internet, alcual sus clientes acceden para descargar el documento. Legislaciones. Un rápido recorrido por las regulaciones vinculadas a la factura electrónicaen la Argentina deja en claro un camino que no será desandado. Cada regulación incorporó unsegmento y ajustó los modos de hacer y de entender la digitalización de las operaciones. Elejercicio comenzó a visibilizarse en 2005 de la mano de la reglamentación N° 1956 que establecía laemisión y el almacenamiento electrónico de comprobantes originales, aunque se trataba de un esquemavoluntario. Un año después, la AFIP había establecido un sistema especial para la emisión y el storageelectrónico de comprobantes. Además, incorporó la obligatoriedad gradual, que se efectivizó en2007, e incluyó a los proveedores de Internet, TV por cable y las empresas de salud. Le siguieronlos operadores de telefonía móvil. El tercer llamado alcanzó a las compañías prestadoras deservicios de limpieza, de seguridad y de transporte de caudales. En 2008, la regulación N° 2485 sumó a las compañías desarrolladoras de software, compañías depublicidad y propaganda, concesionarias de peajes y profesiones (abogados, contadores, ingenieros,entre otros). A ellas les siguieron los fabricantes de bienes de capital bajo incentivo. Por su parte, en 2009, la AFIP agregó la obligatoriedad a las compañías de seguros de caucióny a las exportadoras. Sin embargo, a éste última se la dividió según rubros y portes de lascompañías. El último llamado espera la adhesión para marzo. Según lo previsto, será para aquellosexportadores de gran porte y de los segmentos definidos como Aduana Domiciliaria y Factoría, altiempo que harán lo propio el 1 de mayo el resto de los exportadores. Desde el mercado esperan quelos próximos candidatos a incorporarse serían: importadores, actividades hoteleras, agencias deviaje y monotributistas de gran porte. Motores. La incorporación paulatina de esta modalidad de fiscalización en línea generó unescalonado nivel de adhesión. Sin embargo, su penetración es aún incipiente. "En Chile, el 33% delas facturas son electrónicas, mientras que en la Argentina no llegamos al 5%", compara OscarCastro, director Comercial de Edicom Group. Por su parte, Andrés Etchenique Ferraris, directorGeneral de Signature South Consulting en el país, agrega: "A las compañías de Chile les sirveporque simplifica la burocracia. La diferencia entre ambos países es cultural y no tecnológica". La aceptación parece estar signada por su origen y Enzo Puma, gerente de Marketing deSistemas Bejerman, busca explicarlo: "La factura digital aún no tienta al mercado privado porquefue introducida como un método de fiscalización online y eso genera reticencias. De este modo, sólola incorporan quienes están alcanzados por la normativa". Mientras, Castro, de Edicom, adelanta: "En la Argentina, falta visión y que las empresas másgrandes den el salto. Son ellas quienes imponen nuevos modos de hacer. La tecnología está y elcambio podrá verse en cinco años". Y recuerda: "Cinco años atrás, nadie aceptaba las modalidades desoftware como servicio y hoy es la más requerida". Proyecciones El avance de la AFIP y una serie de proyectos en danza parecen marcar un andar que, paraCastro, tiene un solo sentido: "Es un camino de ida". Ese marchar anticipa, además, laincorporación de normas internacionales financieras, como el XBRL. "En Chile, por ejemplo, setrabaja de cara a hacer realidad la contabilidad electrónica por la cual todos los libros contablesse digitalizan, se vuelven trazables", señala Etchenique Ferraris, de Signature. En la Argentina, un proyecto similar circuló bajo el nombre de "Central de Balances". Por elmismo, se crearía un depositario único de balances bajo el formato de XBRL. Pero aunque el datocircula en el mercado, no fue confirmado por ninguna entidad de Gobierno. Mientras, todos los actores vinculados a la factura electrónica reclaman esclarecimientosvinculados a la firma digital. "La Argentina está lejos conceptualmente del caso chileno porqueprimero debería aprobar la firma digital, que cuenta con media sanción del Congreso, e incorporarlaal régimen fiscal para que la factura electrónica gane en seguridad. De ahí a tener la contabilidaden línea es un paso", remata Etchenique Ferraris, de Signature. / NOELIA TELLEZ TEJADA


