Parece (¡y es!) un florero pero el Firevase también es una granada contra incendios. Basta arrojarlo contra las llamas para extinguirlas inmediatamente.
Producido por una subsidiaria de Samsung llamada Cheil Worldwide, el jarrón funciona con una cámara exterior llena de carbonato de potasio que enfría y suprime el oxígeno rápidamente cuando el jarrón se rompe. La cámara interior, más pequeña, es la que retiene el agua para las flores.
100.000 de estos floreros se produjeron originalmente como parte de una campaña publicitaria para promover el uso de extintores domésticos en Corea del Sur.
A raíz del éxito de la campaña la compañía está produciendo 200.000 jarrones más.
Fuentes: The Verge, Dezeen
