La evolución de los juguetes sexuales (sex toys) parece no detenerse en la búsqueda de ofrecer más placer y crear la fantasía de estar con un ser viviente inigualable. A fines del año pasado la empresa estadounidense Realbotix lanzó un nuevo producto: Henry, un “sexbot” pensado para satisfacer a las clientas más exigentes, y hoy es boom de ventas en Europa. Esta maravilla cibernética, cuesta entre 9.000 y 12.000 euros.
Matt McMullen, de Realbotix, una subsidiaria de Abyss Creations, compañía oriunda de San Marcos, California, expresó: "Hemos tenido muchas más consultas de las que usted pensaría por parte de mujeres que no quieren una pareja sexual, sino un compañero, alguien con quien hablar. "Le dije: 'Bueno, ya sabes, él podría escucharte, recordará todo, pero no podrá sacar la basura por el momento, o arreglar el fregadero o algo así', explicó el CEO californiano.
Henry puede entablar conversación e incluso contar chistes, prometen sus creadores. Mide 1,80 metros, tiene los ojos verdes, unos abdominales marcados y labios gruesos. Trae, además, un inesperado complemento: puedes cambiar el tamaño de su pene, aunque el orginal es de 11 pulgadas (casi 28 centímetros). El manejo se realiza a través de una aplicación que se carga en el teléfono celular.
La empresa ya había logrado un éxito notable con el lanzamiento de la versión femenina del robot, denominada Harmony.
