Escuchar música alegre alimenta la creatividad y puede ayudar a generar más soluciones y más innovadoras en comparación con no oír nada, según un estudio publicado en la revista científica PLOS ONE.
Un equipo encabezado por Simone Ritter, de la Universidad Radboud de los Países Bajos y Sam Ferguson de la Tecnología de Sydney (Australia), investigó el efecto de la música en la cognición y la creatividad, una cualidad que permite hallar soluciones innovadoras para una amplia gama de problemas y llegar a nuevas ideas.
