Un grupo de científicos ha conseguido batir el récord existente del campo magnético continuo más fuerte del mundo.
El Laboratorio Nacional de Alto Campo Magnético, o MagLab, de la Universidad Estatal de Florida tiene el imán continuo más potente del mundo para uso y disfrute de los científicos. Tiene una potencia de 45 teslas y es aproximadamente 10 veces más fuerte que cualquier máquina de resonancia magnética de un hospital.
El magnetismo es una propiedad de la materia, que suele ser generado por cargas eléctricas en movimiento. Los científicos crean campos magnéticos haciendo bobinas de alambre que generan un campo magnético cuando la carga eléctrica lo atraviesa. Aumentar la densidad de la corriente a través de la bobina produce un campo magnético más fuerte.
Durante dos décadas, 45 teslas ha sido el campo magnético de corriente continua más fuerte que los científicos han sido capaces de producir. El récord que consiguió el MagLab es gracias a un “imán resistivo”, es decir, una bobina de cobre que genera 33,6 teslas dentro de una bobina hecha con el superconductor Nb3Sn (niobio-3-estaño). El cable de cobre genera calor a medida que la corriente pasa a través de él, necesita 31 megavatios de energía para funcionar (mayor al pico de potencia que pueden alcanzar algunos submarinos nucleares) y son necesarios miles de litros de agua refrigerada para enfriarlo.
Seungyong Hahn, profesor asociado de la Facultad de Ingeniería FAMU-FSU y científico del MagLab, dirigió al equipo que construyó este nuevo imán. “Little Big Coil 3" tiene un imán superconductor dentro de un imán resistivo y, en lugar de usar niobio-estaño, utiliza una cinta recubierta con un tipo de superconductor conocido como REBCO, que logra que exista superconductividad a temperaturas más altas. La cinta tiene solo el ancho de un cabello y puede enrollarse con firmeza, haciendo que aumente la densidad de la corriente eléctrica y, por lo tanto, la intensidad del campo magnético.
El verdadero logro de esta investigación es que proporciona una base sobre la cual construir imanes aún más potentes. En el futuro, esto podrá ser de mucha ayuda para la ciencia.
Fuentes: Nature, Gizmodo
