En la era de la busca de energías renovables, una compañía francesa impulsa el desarrollo de un árbol artificial que se oculta entre los árboles urbanos. Este dispositivo lleva por nombre NewWind y no es más que un aerogenerador que llegó para sustituir los molinos de vientos usuales.
Sin dudas, lo significativo de este árbol artificial es su atractivo diseño, el que está formado por decenas y decenas de pequeños dispositivos eléctricos llamados Aeroleaf, que toman el sitio de las hojas en un árbol de veras.
Esencialmente, estas Aeroleaf marchan como una red local de pequeños aerogeneradores.
Individualmente generan unos pocos vatios de electricidad mas, en conjunto, suman hasta tres kW en dependencia de su configuración. De esta forma, un solo árbol NewWind puede generar una cantidad suficiente para alumbrar decenas y decenas de postes de luz.
También puede llegar a suministrar más del ochenta por ciento de la potencia eléctrica promedio de un hogar francés o bien proveer la electricidad que precisa un vehículo eléctrico para recorrer 15.000 kilómetros en un año.
No se precisan solamente vientos de grandes proporciones a fin de que las Aeroleaf puedan empezar a generar electricidad. Conforme distintos test a los que fue sometido, estos dispositivos marchan con rachas inferiores a los dos metros por segundo, prácticamente una brisa, y pueden llegar a generar cien Wh (Watt-hora) de electricidad cuando la velocidad supera los quince metros por segundo.
Tras haber sido creado en dos mil once, el propósito de los aerogeneradores NewWind fue la acabar con la idea de los molinos de viento usuales para dar un salto evolutivo a un modelo cuya forma orgánica las integre tanto como resulte posible en el ambiente, explicó Jérôme Michaud-Larivière, CEO de NewWind.
