No hace falta mencionar que el experimento de estos dos imprudentes es tan peligroso como poco recomendable. Básicamente, lo que ha creado esta pareja es un magnetrón de microondas con una antena direccional capaz de encender bombillas, provocar interferencias en aparatos electrónicos, hacer explotar un equipo estéreo y, si siguen blandiendo el palo de escoba con esa alegría, matar a alguien.
Los hornos microondas no son un juguete, y la misma tecnología puede resultar muy peligrosa. Eso es precisamente lo que han hecho dos jóvenes al desmontar un aparato y convertido en un cañón portátil casero.
Adolescentes rusos desarmaron un microondas y fabricaron un arma casera

Recomendadas
Fuente: Gizmodo