Pandemia

Cómo vive el encierro un chef mendocino en Qatar

La finalización del año pasado traía consigo nubes oscuras respecto al futuro, más que nada en lo económico. Esto ensombrecía las perspectivas y proyectos a futuro de muchos jóvenes sin trabajo, o con trabajos precarios. Uno de ellos, que se identifica con sus iniciales J. C. (debido a un convenio de confidencialidad que les hacen firmar las empresas no puede rebelar su identidad), vio que su rubro, la gastronomía, acá iba en baja, y decidió aprovechar la invitación de un colega para irse juntos a Asia, más precisamente a Qatar. Allí ahora se encuentra en stand by y es testigo de lo que pasa en la península arábiga, de cómo se vive esta pandemia mundial del coronavirus, que lo obliga a estar prácticamente encerrado.

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"Acá arrancó todo el 15 de marzo (los primeros casos de coronavirus), donde supuestamente por 15 días se iba a cerrar, y volvíamos en abril. Estuvimos trabajando a medias, la mitad del equipo, y en abril se dieron cuenta de que esto era para largo y se cerró todo por otros 15 días", contó el joven mendocino.

“Las calles están desiertas en el centro, donde solo hay negocios y centros comerciales –no viviendas- y parece una película del Apocalipsis, sólo faltan los zombies" “Las calles están desiertas en el centro, donde solo hay negocios y centros comerciales –no viviendas- y parece una película del Apocalipsis, sólo faltan los zombies"

J.C., trabajador mendocino en Qatar

Con toda la incertidumbre de ver que su nuevo trabajo se hallaba paralizado a pocos días de su llegada, luego, de a poco, la actividad fue volviendo tal como aquí en Argentina, habilitando los negocios esenciales. "A mediados de abril activaron el delivery para algunos locales gastronómicos, supermercados y farmacias. En los supermercados desinfectaban cada carro al entrar, y te daban guantes y barbijos. Pero hace 15 días que han puesto unos túneles con un chorro de líquido, que te desinfecta a vos y al carro", comentó el nacido en Maipú e hincha del Cruzado.

En "modo avión"

Al ver que la economía comenzaba a moverse y había algunos permisos para circular, el optimismo invadió a los varios trabajadores argentinos afincados en Doha, la capital qatarí, pero pronto se desvanecieron las esperanzas. "Hace tres semanas que al delivery se le sumó el take away para que la propia gente retire su pedido de comida, pero sigue todo muy parado. La última semana han comenzado a activar algunos trabajos, muy pocos. Igualmente está todo muy controlado, tenés que bajar una app al celular, donde ponés tu ID (identificación) y el gobierno te rastrea a donde vayas para ver que se cumpla el aislamiento social. Los mendocinos que están acá, ninguno pudo hacer el trámite del ID, y por eso no se puede salir a la calle hasta que levanten la cuarentena", destacó el chef mendocino.

Los efectos de la pandemia han calado hondo, tanto en lo sanitario, como en lo económico, y pese a la solidez financiera del país petrolero. "La economía está muy complicada. Hay muchos negocios que han cerrado, y en las empresas grande se han tomado muchas medidas. Se han bajado del 100 al 33% de los salarios en algunos casos, y en otros al 10% hasta que se reactive la actividad. Pero ya nos avisaron que va a ser todo paulatino en cuanto a los valores de los sueldos, hasta volver al 100%", explicó el mendocino, que agregó: "Por ahora aguantamos bien, ya que no tenemos muchos gastos, porque la empresa se encarga de la vivienda, la alimentación y la obra social. Pero si a fin de año no se ha reactivado la economía, nos mandan de vuelta a Mendoza".

Respecto al tema sanitario, los habitantes están en estricta cuarentena, y según el embajador qatarí en Argentina, el país tiene una alta tasa de contagios, pero muy baja tasa de mortalidad -apenas 15- y esto es debido al respeto del aislamiento social. A la vista de los mendocinos en el país asiático, estos detallaron: "Tengo testimonios de primera mano que en un barrio cerrado donde viven otros trabajadores argentinos, comenzaron a aparecer de a uno los casos positivos de vecinos, por lo que han tenido que extremar las medidas, indicándoles que deben permanecer con ventanas y puertas cerradas y salir lo menos posible, y si es estrictamente necesario, que lo haga sólo uno, y al regresar se desinfecte adecuadamente".

Para concluir, el gastronómico, que ruega que vuelva la economía a la normalidad, contó que "el sábado nos avisaron que cerráramos las puertas y ventanas porque fumigaron con unos camiones todas las calles, casas y veredas", finalizó J. C. desde su departamento en un edificio de 20 pisos en Doha.