La miseria humana no tiene fondo, y causa asombro saber ciertas bajezas. Lo peor es que la tecnología las hace patentes y evidentes. Tal es el caso de un guardia de seguridad australiano, que aprovechó el traumático momento en que una nena de 3 años se había perdido en en shopping, la tomó de la mano, y la manoseó en un lugar desolado. Claro que no tuvo en cuenta que el supuesto anonimato no era tal, gracias a las cámaras de seguridad.
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Por la vil acción realizada en un centro comercial de Sidney, Australia, un vigilador de origen iraquí, identificado como Al Bayati, de 30 años, fue condenado a cuatro años y medio de prisión, por abusar sexualmente de una menor de edad cuando estaba perdida.
Mediante la grabación de las cámaras de seguridad, se puede ver cómo 11 minutos después el hombre aparece con la menor, y la regresa a la zona de juegos, en donde estaban la madre y hermana de la víctima buscándola desesperadamente.
El cinismo del guardia no tiene fin, ya que en el registro se puede ver cómo el condenado reta a los familiares de la pequeña por haberla perdido de vista y no cuidarla como correspondía.
Ese mismo día, la niña de tres años se quejó ante su padre, contándole que un “policía” hacía “bum bum”, según dijo el juez John Pickering, que condenó al hombre el martes pasado.
Los especialistas de la policía australiana que entrevistaron a la menor llegaron a la conclusión de que mientras Al Bayati estaba con ella en la escalera de incendios, expuso su pene y la tocó inapropiadamente, incluyendo su ropa interior, con el fin de obtener placer sexual, detalla The Sydney Morning Herald. Sin embargo, pese a la condena recibida el iraquí continua negando que haya cometido el abuso sexual.



