Junto con la Municipalidad de Luján de Cuyo, Vendimia Solidaria está encarando un proyecto de inclusión social para uno de los barrios más necesitados de la comuna. Se trata de la construcción de un Centro de Apoyo Educativo (CAE) y Servicio Educativo de Origen Social (SEOS) en el barrio Los Alerces de Carrodilla.
Desde el eje de deportes educación de Vendimia Solidaria el objetivo es la construir dos multisalas, dos baños (adaptados) y una cocina, que comprenden 120 m2, para ampliar la cobertura del servicio educativo y de contención de los niños y sus padres.
Por la mañana funcionaría un jardín maternal SEOS (Servicios Educativos de Origen Social) para niños de 45 días a 3 años y por la tarde un Centro de Apoyo Educativo (CAE) que daría contención y apoyo escolar.
Se calcula que serán beneficiados al menos 400 chicos y a unas 5.000 personas provenientes de la zona Este de Carrodilla. Allí se ofrecerán actividades de estimulación y cuidados para niños menores de 5 años.
Este lugar fue elegido porque no existe ningún espacio público cerrado en la zona donde poder realizar actividades comunitarias, y ningún jardín maternal que pueda recibir a los niños de padres que trabajan, estudian o quieren trabajar, tratándose de hogares numerosos en una situación de vulnerabilidad.
"El proyecto y la buena idea de Vendimia Solidaria surgió hace algunos años conociendo la realidad de la zona y lo que brindamos con los SEOS y los CAE. Tenemos en Ugarteche, en Potrerillos, en Agrelo y estábamos con una demanda en la zona de Carrodilla este, más puntualmente en el barrio Los Alerces", expresó Mariano Barrera, subsecreatario de Deportes, Educación y Salud de Luján de Cuyo.
La idea del proyecto es dar mayor y mejor calidad en la asistencia sanitaria, atendiendo las necesidades integrales de los niños y sus familias, brindando contención y acompañamiento para el desarrollo de sus capacidades.
"Tendrá un impacto muy positivo para la zona, que tiene una demanda muy grande porque le genera a las mamás una posibilidad de trabajar. Queremos darle una impronta al barrio para que deje de ser considerada una zona delicada o compleja, donde hay delincuencia, robos y drogas", agregó Barrera.
Con Barrera coincidió Sergio Sadoval, vecino del Barrio Los Alerces de Carrodilla, quien admitió que era algo que no esperaban y despertó mucha curiosidad en los vecinos. ´"Todos preguntan cuándo empieza y de qué se va a tratar, qué niños podrán ir y qué actividades habrá".
"Ser vecino de acá se puede ver por el lado del que comenta, que dice que es un lugar complicado, una zona roja, pero es muy tranquilo con respecto a los vecinos y hay mucha gente trabajadora, por eso sería muy beneficioso poder recibir esto. Al estar la necesidad, los vecinos toman un sentido de pertenencia importante con el lugar. Lo que está es de ellos y para ellos, entonces toman conciencia y lo cuidan", cerró Sandoval.



