Si tienes varias toallas manchadas, viejas, rotas o incluso desgastadas, antes de tirarlas a la basura te proponemos una idea de manualidad y reciclaje: convertirlas en una hermosa alfombra para el baño.
Para poder realizar esta idea, te aconsejamos usar toallas que sean de diversos colores, ya que de esta manera la alfombra quedará más llamativa. A continuación el paso a paso de esta idea de reciclaje.
¿Cómo reciclar toallas viejas y convertirlas en una alfombra?
Materiales
- Toallas viejas
- Hilo y aguja
- Alfileres
- Tijera (debe tener filo para poder cortar toallas)
El primer paso será cortar las toallas en tiras. Dobla cada toalla por la mitad y corta tiras de aproximadamente 3 cm de ancho. Necesitarás varias tiras de cada toalla. El próximo paso será tomar 3 tiras de diferentes colores y cóselas juntas en un extremo. Repite este proceso con todas las tiras.
Comienza a trenzas las 3 tiras juntas, asegurándote de que queden bien ajustadas. Continúa trenzando hasta que hayas utilizado todas las tiras. Una vez que hayas terminado de trenzar las toallas, cose los extremos para asegurar y ajustar las trenzas.
Luego, enrolla la trenza en forma de caracol o espiral, cosiendo cada vuelta para mantener la forma. Puedes añadir un forro en la parte inferior para mayor durabilidad a la alfombra.
¿Cuáles son los beneficios de usar una alfombra hecha con toallas viejas?
- Decorativa: una alfombra trenzada añade un toque colorido y único a cualquier habitación.
- Personalizable: puedes elegir los colores y patrones que más te gusten para combinar con tu decoración. Incluso puedes cambiarle la forma y hacerla del tamaño que quieras.
- Ecológica: reutilizar toallas viejas reduce los residuos y contribuye a un estilo de vida más sostenible y amigable con el medio ambiente.






