Cómo encuentran a la institución los estudiantes más jóvenes. Por qué eligieron la UNCUYO y cómo la imaginan en los próximos años.
“Siempre me dijeron que es un privilegio estudiar acá, por los profesores y por el título”, cuenta Melina (19), que cursa el primer año del Profesorado en Artes Visuales. Comenzar una carrera en la UNCUYO sigue siendo la opción más tentadora para las personas jóvenes que salen de la escuela secundaria y quieren ser profesionales.
Desde aquella conferencia inaugural que dictó el historiador Ricardo Rojas el 16 de agosto de 1939, multitudes de estudiantes pasaron por las aulas de las distintas facultades que componen la máxima casa de estudios de Mendoza. En ocho décadas, nuevas generaciones, con sus respectivas demandas, fueron trayendo nuevas carreras y perspectivas.
El grupo demográfico que en 2019 recién está conociendo la universidad es la Generación Z o centennial, como la denominan quienes investigan estas materias. Las personas que la integran nacieron entre la última mitad de la década de 1990 y los primeros años de la del 2000.
Gonzalo, estudiante de Administración, dice que la razón por la que se inclinó por estudiar en la UNCUYO fue no solamente el valor de la universidad como institución, sino de la educación pública y gratuita en general. “Cuando hay acceso para todas las personas, el esfuerzo que todos deben hacer es mayor, porque la vara está más alta”, señala.
Está claro que la universidad no es una carrera ni una competencia de ningún tipo de estudiantes contra otros estudiantes. Al menos, así lo entienden los centennials. Rocío, que se forma desde hace poco para ser abogada, dice que una de las principales ventajas de tener tantos compañeros y compañeras –su carrera es la de la matrícula más extensa– es que crea un ámbito ideal para la comunión en la aventura de avanzar en la carrera, ya sea armando grupos de estudio o simplemente conociéndose y haciéndose compañía.


