Desde que comenzaron las clases, los chicos de 5, 6 y 7 grado de la escuela de Educación Especial teniente coronel Pompilio Schilardi, ubicada en el barrio Espejo de Las Heras, trabajan para cumplir un sueño: conocer el mar.
Un grupo de alumnos con discapacidad quiere conocer el mar pero les falta dinero para viajar
Para que pudieran realizarlo, la maestra de séptimo, Mailén Caray, apoyada por otras docentes, se contactó con funcionarios de Turismo Social de la Nación, y consiguieron la estadía y pensión completa para un grupo de 20 personas –15 estudiantes y 5 docentes- en Chapadmalal, partido de General Pueyrredón, provincia de Buenos Aires.
Lo único que no se pudo conseguir sin costo fueron los pasajes. Aunque esto, en un contexto de vulnerabilidad social, no es poco: necesitan alrededor de $1.000.000 para poder viajar.
El tiempo no juega a su favor: tienen fecha de ingreso al complejo el 17 de octubre, es decir, que quedan menos de 10 días para la partida. Si no llegan a reunir los $800 mil, el mar quedará como una ilusión sin concretar para Candela, Thiago, Ismael, Camila, Geovanni, Valentina, Milagros, Ulises, Bautista, Jazmín, Nico, Lautaro, Valentina, Reyna y Antonio.
Un esfuerzo en comunidad que no alcanza
La comunidad comenzó a trabajar para reunir ese dinero. Mailén y sus compañeras, Agostina Ciccoli, Dafne Sábatto, Yésica Flores, Patricia Callo, junto a la directora Inés Toloza y a la trabajadora social, Nadya Gómez, se pusieron a trabajar.
También sumaron a los alumnos y a las familias.
Los alumnos y alumnas amasaron pizzas, atendieron el kisoco de la escuela y realizaron una feria de ropa. Pero solo consiguieron -hasta ahora- $232.000.
Por esta razón, la seño Mailén decidió pedir ayuda a lo mendocinos y mendocinas que quieran aportar para cumplir el sueño de sus estudiantes.
Los 15 estudiantes ilusionados con conocer el mar
La docente contó que viene trabajando con este grupo de alumnos desde sexto grado. Ya comenzaron a charlar sobre el fin de la escuela primaria desde el año pasado.
"Ellos sabían que este año iban a tener una remera de egresados, pero lo del viaje lo empezamos a planificar desde este año. Están súper ilusionados. Hace poco los llevamos a Cacheuta, conocieron el río, y cuando les dijimos que íbamos a ir al mar, directamente no lo podían creer”, expresó.
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Es que para los chicos de la escuela Schiliardi, irse de viaje, a un hotel, a tantos kilómetros de su casa, es toda una aventura, pero se la pueden imaginar.
Sin embargo, ¿cómo imaginarse el mar? Eso es muy difícil. Al mar, no solo se lo ve. Hay que escucharlo y sentirlo. Son muchas sensaciones que quizás uno de estos chicos y chicas, nunca vaya a poder conocer de otra manera.
Por eso Mailén, lo tomó como un desafío propio.
"Desde el primer momento lo tomé como algo personal conseguirles el viaje a ellos, para que conozcan el mar. Me frustra que no podamos ir, quiero hacer hasta lo imposible, para poder conseguir el viaje. Si no se da vamos a hacer otra cosa, pero han trabajado mucho para conseguirlo”, se esperanzó la mujer pensando en lo solidario que suelen ser muchos mendocinos.
Un sueño compartido
Los chicos y chicas de al escuela Schiliardi no se han quedado de brazos cruzados esperando que el micro les salga gratis.
Se han dedicado a amasar pizzetas y a venderlas. Ellos mismos las cocinan, las embolsan y se las llevan a su casa para venderlas en sus barrios.
Otro grupo de chicas, decidió hacer pulseras para vender, también aportaron para el viaje con esto.
Sumaron una idea más: la de realizar una feria de ropa usada, que organizaron con las familias de la escuela.
Con todo este esfuerzo, más una colecta que abrieron para que todos los mendocinos y mendocinas que puedan y quieran colaborar lo realicen, han logrado reunir hasta el momento un poco más de $230 mil. Aún les falta conseguir $800.000 para alcanzar el objetivo.
"Tenemos fecha de ingreso al hotel el 17 de octubre, estamos trabajando con todo para lograrlo”, explicó Mailén.
Un viaje al río despertó su curiosidad por el mar
Mailén contó que sus alumnos, tanto como el resto de la comunidad escolar, vienen de un contexto muy vulnerable. La Pompilio Schiliardi está ubicada en el barrio Espejo, de Las Heras, y trabajan con población urbano marginal, en la zona se encuentran los barrios 26 de enero, 5.000 lotes y algunos asentamientos vecinos.
Por esto, ir al mar es casi como impensado para ellos. "Si no podemos ir al mar, los chicos saben que vamos a usar el dinero para hacer un viaje más cerca, pero yo se los digo y me siento frustrada de que no lo puedan hacer, porque han trabajado mucho para esto”, afirmó la maestra de los alumnos ilusionados con pisar el mar por primera vez.
La docente contó que en un principio, algunos padres dudaron porque era un viaje largo, pero que el campamento en Cacheuta, que solo fue de un día, los hizo confiar en el equipo de la escuela: "Les agradecemos la confianza, algunos papás no querían en un principio que los chicos fueran al mar, pero cambiaron de opinión después del campamento”.
Mailén destacó que, además de ser una experiencia inolvidable, el hecho de estar lejos de su familia y de su casa, les hace trabajar muchísimo la autonomía, que es una herramienta que les servirá el resto de su vida. Como muchos, ella y sus "chicos" no pierden las esperanzas de poder concretar el viaje de sus sueños.






