Un estudio reciente revela cómo los programas de streaming han modificado y mejorado los horarios del sueño
Las nuevas dinámicas de consumo de televisión, radio, series y películas, permiten ver contenido sin modificar el horario de descanso, según un estudio reciente
Hace algunos años, las personas debían mantenerse despiertas hasta altas horas de la noche con tal de ver sus programas favoritos en la televisión en el único horario que eran transmitidos. En la actualidad, dicho comportamiento se ha visto modificado por las posibilidades que ofrecen las plataformas de streaming o los contenidos que son grabados y subidos para visualizar en el horario deseado y cuantas veces quiera.
Se produjo un paso de "me quedo despierto para ver mi programa preferido" a un "lo veo mañana cuando tenga un rato libre".
Un estudio explica cómo los programas grabados y subidos a streaming pueden afectar positivamente el descanso
El estudio realizado por la Universidad de Kansas reveló cuáles son los cambios que se generan en los horarios del sueño gracias a la flexibilidad que ofrecen los contenidos de streaming. Según la investigación, actualmente las personas se van a dormir más temprano, priorizando el sueño y descanso y eligiendo otro momento del día para ver contenidos ya grabados.
En promedio, hoy nos acostamos a las 22:14 horas, 22 minutos antes que en el año 2003 cuando los espectadores solo tenían una opción de horario para ver los programas e irse a la cama 22:36 horas.
Los encuestados, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 29 años, dijeron apagar las pantallas digitales antes de las 21:42, sobretodo televisores. Esto se debe a que ya no es necesario esperar despierto para ver en la televisión la serie o programa deseado, simplemente se puede ver en otro momento del día. Las generaciones jóvenes que más streming utilizan demostraron ser las primeras en apagar las pantallas.
Lo más positivo de este estudio: la elección de horarios para ver contenidos en streaming mejora el descanso y prioriza las horas de sueño
El tiempo frente a las pantallas antes de dormir aumenta las posibilidades de padecer insomnio. Un estudio realizado en Noruega y publicado en Frontiers Psychiatry, indica que cada hora adicional de tiempo frente a la pantalla se relaciona con el riesgo de insomnio: pueden perderse hasta 24 minutos de sueño por utilizar cualquier tipo de pantalla antes de dormir.
La luz emitida por las pantallas afecta la secreción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño. Además, los contenidos consumidos previo a dormir, pueden actuar como activantes dificultando la conciliación adecuada del sueño.






