Ciencia

Un estudio causó alerta en todo el mundo, pero los investigadores ahora reconocen que cometieron un error

Una publicación científica sobre utensilios de cocina negros generó preocupación global cuando un estudio reveló presencia de químicos tóxicos

Durante el mes pasado, millones de personas se deshicieron de sus utensilios de cocina negros tras la publicación de un estudio publicado en la revista científica Chemosphere que despertó temores sobre la presencia de químicos nocivos en estos elementos cotidianos.

Numerosas familias decidieron reemplazar sus espátulas y otros utensilios de cocina negros luego que el estudio reportara que el 85% de los productos analizados contenían altas concentraciones de retardantes de llama, sustancias químicas potencialmente cancerígenas.

El descubrimiento del error

Revisando meticulosamente los cálculos del estudio, Joe Schwarcz, director de la Oficina de Ciencia y Sociedad de la Universidad McGill, identificó un cero adicional que cambió dramáticamente las conclusiones de la investigación.

cocina.jpg
El estudio había causado alarma a nivel mundial.

El estudio había causado alarma a nivel mundial.

Según los datos originales publicados por los investigadores, la exposición diaria estimada de 34.700 nanogramos del compuesto químico se acercaba peligrosamente al límite seguro de 42.000 nanogramos establecido para un adulto de 59 kilos.

Profundizando en las cifras, Schwarcz encontró que el límite real de exposición establecido por la Agencia de Protección Ambiental para un adulto de ese peso es de 420.000 nanogramos por día, diez veces mayor que lo indicado inicialmente en el estudio.

Implicaciones del estudio

Megan Liu, co-autora de la investigación, reconoció públicamente el error aunque mantuvo su posición sobre los riesgos potenciales: "No existe realmente un nivel seguro de exposición a estos retardantes de llama tóxicos y dañinos". De todas maneras, los invetigadores publicaron una rectificación de las cifras.

investigacion.jpg
Algunos de los objetos citados en el estudio de manera errónea como peligrosos.

Algunos de los objetos citados en el estudio de manera errónea como peligrosos.

Productos electrónicos descartados terminan frecuentemente convertidos en utensilios de cocina negros, llevando consigo los retardantes de llama originalmente utilizados para prevenir incendios en televisores y computadoras.

Respondiendo a la alerta generalizada, Andrew Turner, bioquímico consultado por The Atlantic, explicó que resulta imposible para el consumidor promedio distinguir qué productos plásticos negros contienen sustancias tóxicas.

Compradores preocupados por su exposición a estos químicos pueden optar por alternativas más seguras como utensilios de silicona, metal o madera para la cocina.

Temas relacionados: