Un crucifijo le salvó la vida a un nene de 9 años al que le cayó una bala perdida en el pecho pero la cruz frenó el impacto. Sucedió en Las Talitas, en Tucumán. El pequeño Tiziano se encontraba esperando la cena de Año Nuevo junto a su familia cuando de la nada una bala de dio en el pecho.

Los padres llevaron con urgencia al pequeño al hospital pero los médicos corroboraron que sólo tenía una pequeña herida superficial sin consecuencias. El nene regresó con su familia a su hogar y pudo recibir el nuevo año en su casa.

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Los profesionales de la salud comprobaron que la bala pegó justo en el medio del crucifijo.