Mendoza es la tierra donde se asienta la cumbre más alta de Occidente y del continente americano, el Aconcagua, y esto ha ayudado para que nuestra tierra sea la cuna de los más destacados montañistas. Uno de ellos es el experimentado andinista y guía de montaña profesional Ulises Corvalán, conquistador de los Seven Summits -las Siete Cumbres más altas del planeta- el "techo del mundo", el monte Everest y para quien el Aconcagua es casi el patio de su casa, ya que acumula 57 cumbres allí. En el último día del mes pasado -30 de septiembre- Ulises volvió a lograr una cumbre en los "ochomiles", al coronar exitosamente una expedición al monte Manaslu (8.163 metros), en Nepal.

El Manaslu, también conocido como Kutang, es la octava montaña más alta del mundo, y su nombre significa “montaña de los espíritus“. La expedición que integró el mendocino llegó a Nepal en la segunda quincena de agosto, y fue una larga prueba de paciencia para todos, ya que además de tener que realizar una cuarentena obligada como prevención del Covid-19 y varios testeos, en pleno proceso de aclimatación, Ulises debió descender del campamento base (4.800m) a Samagoan (3.580m) para recuperarse de un fuerte resfrío durante cuatro días y poder dar inicio al ascenso.

https://twitter.com/CorvalanUlises/status/1444194159280078850

Mucha lluvia y tormentas de nieve hicieron retrasar el plan original de ir armando los distintos campamentos y la instalación de cuerdas fijas.

Bitácora de viaje a la cumbre

Gracias al acceso momentáneo a Internet que disponía Corvalán, mediante su cuenta en la red social Twitter, pudo hacer un pequeño cuaderno de bitácora donde relató el asalto final a la cumbre del Manaslu.

"El 30/9, a las 01.20 am salimos (el grupo completo) hacia la cumbre, dejando el campo 4 (7.450m) a nuestras espaldas. Cerca de las 05.00 ya habíamos superado la famosa cumbre Este (7.900m) y avanzábamos sin grandes dificultades. La cumbre nos encontró ya amaneciendo a las 06.45 aproximadamente. La gran pregunta de la temporada: ¿Se había fijado cuerda hasta la Cumbre Real?", detalló Ulises.

Luego agregó: "Hasta esa suerte tuvimos: la cumbre secundaria nos sirvió para fotos grupales y demás. Hasta la cumbre Real subimos de a dos personas pero es tan pequeña e inestable que ni la mochila pudimos sacarnos. ¿El motivo para salir tan temprano a la cumbre? Una vez que empiezas con el oxígeno ya no puedes dejarlo así nomás.... hay que perder altura lo más rápido posible antesde que se acabe. Así que a eso de las 17 de ese mismo día estábamos en el campo base", concluyó el exitoso andinista mendocino sobre la jornada memorable.