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"Trump-class": el nuevo buque de guerra de Estados Unidos 100 veces más poderoso

La planificación de estos buques revela algo profundo, la guerra naval vuelve a pensarse en términos de resistencia, masa y disuasión

En los océanos del siglo XXI, el tamaño vuelve a importar. Durante décadas, la Marina de Estados Unidos apostó por buques más pequeños, versátiles y tecnológicamente sofisticados, confiando en la velocidad, la red de sensores y la superioridad aérea. Pero el mundo cambió.

China expandió su flota a un ritmo inédito, Rusia modernizó su arsenal naval y los misiles de largo alcance comenzaron a poner en duda la supervivencia de los buques tradicionales. Construir grandes buques de superficie, capaces de resistir, disuadir y golpear con una fuerza abrumadora. Así nace el debate sobre los futuros destructores conocidos informalmente como “clase Trump”.

Trump Class (1)

"Trump-class": el nuevo buque de guerra de Estados Unidos 100 veces más poderoso

Se trata del programa BBG(X), presentado en documentos enviados al Congreso de Estados Unidos. Una propuesta real con el objetivo de desarrollar buques de combate de superficie de dimensiones inéditas desde la Segunda Guerra Mundial.

Aunque se los menciona como “destructores”, estos barcos estarían muy por encima de los actuales Arleigh Burke o incluso de los cruceros Ticonderoga. La Marina busca una plataforma capaz de integrar tecnologías que hoy no caben, ni energética ni estructuralmente, en los buques existentes. El trasfondo es claro, preparar a la flota para conflictos de alta intensidad, especialmente en el Indo-Pacífico.

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Cómo son estos buques

Los datos conocidos permiten trazar un perfil bastante definido. Estos buques tendrían más de 250 metros de eslora y un desplazamiento que superaría las 35.000 toneladas, cifras que los convierten en auténticos colosos modernos. La construcción se apunta a “principios de 2030”, y gran parte del paquete tecnológico llega con historial de retrasos o límites operativos.

Su corazón no sería la artillería, como en los antiguos acorazados, sino el misil. Estos barcos estarían diseñados para portar una enorme cantidad de lanzadores verticales, incluyendo misiles de ataque a tierra, defensa aérea, antibuque y, potencialmente, misiles hipersónicos. Además, se prevé que puedan integrar armas láser de alta potencia, algo que requiere una generación eléctrica muy superior a la actual.

El costo refleja la ambición. Alrededor de 10.000 millones de dólares por unidad, lo que explica por qué el programa aún está en fase conceptual y bajo intenso debate político y militar.

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