Las rejillas de la cocina suelen ensuciarse rápidamente, ya sea por la acumulación de polvo y tierra o por recibir salpicaduras de aceite, grasa y alimentos.
En la siguiente nota te enseñaremos a limpiar correctamente estas rejillas y dejarlas impecables en pocos minutos y sin tener que emplear mucho esfuerzo.
¿Cómo limpiar las rejillas de la cocina?
Materiales
- 4 bolsas con cierre hermético (de plástico con cierres)
- Amoníaco
- Envase con rociador
- Esponja de cocina
- Detergente
El primer paso es retirar las rejillas del horno de la cocina y colocarlas (por separado) dentro de las bolsas con cierre hermético. A continuación, traspasa el amoníaco al envase con rociador y mézclado con un poco de agua caliente.
Rocía las rejillas del horno con el amoníaco apenas diluído y cierra las bolsas rápidamente, ya que el olor del amoníaco es muy fuerte. Tendrás que dejar las rejillas en las bolsas por toda una noche.
Al día siguiente, toma una esponja de cocina y detergente y lava las rejillas del horno para poder retirar los restos de suciedad (que estarán flojos) y el amoníaco.
Vuelve a limpiar con agua y detergente hasta que ya no sientas olor a amoníaco en las rejillas del horno y listo, las mismas habrán quedado impecables y sin restos de aceite, grasa, etc.
¿Cómo evitar que las rejillas del horno se llenen de grasa rápidamente?
Para evitar que las rejillas del horno de la cocina se llenen de grasa, lo mejor es cocinar siempre con las ollas y sartenes tapadas. Además se aconseja utilizar la campana extractora con sus filtros limpios, y ventilar el ambiente.
Por otro lado, hay que limpiar las superficies diariamente con agua caliente, jabón, vinagre o bicarbonato para prevenir la acumulación de grasa pegajosa.





