Duro relato de pandemia

"Si te toca morir, te vas solo como mi papá": el dolor de una hija que perdió a su padre por coronavirus

Por UNO

"La última vez que vi a mi papá fue el 17 de abril, habrán sido uno 10 minutos". Mónica Farías, doctora en Geografía y becaria posdoctoral del Conicet, le contó a Infobae cómo fue perder a su padre por coronavirus y no poder despedirse de él. 

Diez días después de que lo internaron, de ese día en el que "solo pude acomodarle el pelo y acariciarle la mano", le llamaron por teléfono para informarle que su padre, Oscar Antonio Farias, había muerto por coronavirus a los 81 años.

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Oscar la peleó siempre y la salud no fue su fuerte. Sobrevivió a un cáncer de próstata y a un grave enfisema pulmonar pero no pudo con el covid.

"Se alimentaba mal y no tenía colesterol, ni tenía presión alta… y dejó de fumar recién hace uno años. Con la llegada de la pandemia, sabíamos que era carne de cañon pero, un poco por negación otro poco por sus características, pensamos que sería inmortal", dice Mónica a Infobae.

Su papá vivía en una residencia para adultos donde se contagiaron varios pacientes y murieron otros tantos: "Supimos que una auxiliar de enfermería tenía síntomas compatibles que enmascaro con medicación, y siguió yendo a trabajar. Además, de mi papá, hubo otros 30 pacientes enfermos y varios muertos".

Ya en el hospital, Mónica fue todos los días para sentirse cerca pero no pudo verlo nunca. Después de un tiempo de internación, le confirmaron que estaba desmejorando y el panorama era grave. "Le pregunté - a la médica- si me podía despedir, y ella me dijo que no. Me puse a llorar… se iba a morir solo. Le pedí entonces si alguien le podía decir todo lo que lo queríamos".

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Fue entonces cuando su padre, en una leve mejoría pudo llamarlos: "Dicen que antes de fallecer las personas tienen una leve mejoría, ese mismo 24 él me llamó por teléfono, hablamos un poco de todo, incluso de planes a futuro… estaba bien. Para animarlo le dije que se quedara tranquilo, que cuando dejara el hospital y todo esto pasara íbamos a comer una pizza todos juntos. Aproveché y le avisé a mi hermano que lo llamara, que charle con sus nietas, creo que algo intuí. A la media hora traté de comunicarme para hablar y no respondió. A las 72 horas había muerto".

"Se fue de este mundo un poco como vino, sin mucha pompa. El COVID-19 le negó la posibilidad de la despedida como se suele hacer, con velatorio, cortejo y flores; con gente que se junta para acompañarse en la pérdida", cuenta Mónica en un posteo de Facebook que hizo después de la muerte de su papá.

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"Yo triste, pero feliz de haber podido estar estos últimos años, de las muchas cenas con vinito, de las charlas confidentes, de Melodía de Arrabal apenas cantada con la poca voz que le quedaba caminando de vuelta al hogar. Buen viaje pa. Te quiero mucho y ya te estoy extrañando", decía una hija que no pudo despedirse como hubiese querido.

"Quiero que la gente entienda, sobre todo los que quieren levantar la cuarentena, que la vida se va y no vuelve. Si te toca morir, te morís solo… y eso es terrible", advierte de corazón y emocionada.

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