"Soy más mendocino que la chepica", sonríe el sacerdote Gustavo Larrazábal, Rector del santuario del Challao, que este viernes recibió la visita de casi 200.000 fieles de la Iglesia Católica, en una de las celebraciones populares más arraigadas en Mendoza: el Día de la Virgen de Lourdes.
"Soy más mendocino que la chepica", dice Gustavo Larrazábal, cura del Challao y amigo del Papa
Tiene 60 años, y se crió en Guaymallén. En San José, para más datos, donde vive su madre. Quiso ser abogado pero no, porque la pasión por el sacerdocio germinaba en su interior.
Hincha de la Lepra y sufrido racinguista, fue periodista deportivo durante cinco años. Trabajó en radio y de aquellas épocas juveniles recuerda a Vicente Manuel Azcona, que le abrió la primera puerta en la comunicación.
Larrazábal, matero empedernido, está al frente del Santuario del Challao hace casi una década. Había llegado desde Buenos Aires, donde dirigía la Editorial Claretiana, adonde conoció a Jorge Mario Bergoglio, que todavía no imaginaba que sería consagrado Papa. Pero ésa es otra historia.
Una fecha, dos destinos
Gustavo Larrazábal jamás olvidará el 25 de febrero de 2013. Aquel lunes, él iniciaba el viaje a su nuevo destino sacerdotal: Mendoza. Y Bergoglio se aprestaba a volar hacia Roma, al cónclave que lo consagraría sucesor de San Pedro el 13 de marzo.
"Nos despedimos con total naturalidad. Me deseó suerte en Mendoza y me dijo que cuando volviera del Vaticano vendría a visitarme y a tomar unos vinos", recuerda Larrazábal, que mantiene con el Papa Francisco una relación permanente.
- Tras aquella despedida de febrero de 2013, ¿cómo se enteró de la designación papal?
- Ese día yo estaba en Córdoba por unos trámites, cuando me avisaron que en la Santa Sede había fumata blanca. Con unos amigos fuimos a un café, y cuando escuché por televisión que anunciaban a Jorge Mario ya no tuve dudas de que era él el elegido. Sentí una gran alegría.
- ¿Bergoglio imaginaba ese giro del destino?
- No... Él tenía previsto volver desde Roma y retirarse como obispo porque ya había superado los 75 años y estaba en condiciones de hacerlo.
- ¿Y cómo fue su encuentro con el ya Papa Francisco?
- Bueno, él asumió y el día después de las celebraciones pascuales me llamó por teléfono. Yo ya le había escrito para felicitarlo. Yo estaba organizando un asunto acerca de las donaciones y cuando atendí el celular decía número privado: cuando empezó a hablar lo reconocí de inmediato.
- ¿Y de qué hablaron?
- Me deseó suerte en Mendoza y me pidió que rece por él. Otras veces me ha consultado diversos temas, como bibliografía pastoral, entre otros.
El mensaje para Mendoza en el Día de Lourdes
El 31 de enero, cuando casi todo estaba listo para la celebración del Día de la Virgen de Lourdes en El Challao, Larrazábal le pidió al Papa un mensaje especial para los mendocinos. Así se gestó la salutación en video que llegó este viernes desde Roma.
Las procesiones y las misas fueron un éxito de concurrencia. Fieles por doquier, aun bajo la lluvia.
"La pandemia ha sido tremenda para todos", reflexiona Larrazábal cuando hablamos de la fe y de qué piden los que van a la Iglesia. "Por la salud, la gran mayoría. La gente, especialmente los mayores, han quedado con miedo a salir, a andar por la calle, a reunirse. Con muchos hablo de eso para acercarles una palabra de contención".
Hace 8 años que el sacerdote organiza la fiesta de la Virgen de Lourdes y aunque "cada vez fluye mejor desde los preparativos" hay un poco de temor en las horas previas.
Larrazábal es un tipo sencillo. Conversador. Fiel oyente de la radio. De Nihuil, especialmente. Y de los programas de la mañana. Si hasta confiesa que se divierte con los chistes de Matías Pascualetti y que se informa con Primeras Voces, que conduce Andrés Gabrielli. Pero ésa es otra historia.



