Un grupo de científicos encontró por casualidad una posible cura para la calvicie mientras investigaba cómo las heridas sanaban en ratones al aplicar un azúcar natural presente en el ADN. Este descubrimiento surgió cuando los investigadores notaron que el pelaje crecía más rápido alrededor de las lesiones tratadas con desoxirribosa, el azúcar que forma parte del ácido desoxirribonucleico.
Sorprendente descubrimiento asegura que permite a la gente recuperar el cabello perdido
Un descubrimiento inesperado de científicos británicos y pakistaníes podría revolucionar el tratamiento de la calvicie hereditaria
La ciencia detrás del descubrimiento
Durante el estudio, los científicos aplicaron diariamente una pequeña dosis de gel con desoxirribosa sobre la piel expuesta de ratones machos con pérdida de pelo inducida por testosterona, replicando las condiciones de la calvicie masculina.
"Nuestra investigación sugiere que la respuesta al tratamiento de la pérdida del cabello podría ser tan simple como usar un azúcar natural para estimular el suministro de sangre a los folículos pilosos", explicó Sheila MacNeil, ingeniera de tejidos de la Universidad de Sheffield.
La aplicación del nuevo gel demostró ser tan efectiva como el minoxidil, un tratamiento tópico para la pérdida de pelo conocido comercialmente como Rogaine, que actualmente representa una de las pocas opciones disponibles en el mercado.
Los modelos animales que recibieron el tratamiento con pérdida de pelo comenzaron a mostrar nuevos folículos pilosos en las zonas tratadas con el gel de desoxirribosa, alcanzando tasas de regeneración entre el 80 y 90 por ciento.
Investigadores del equipo dirigido por Muhammad Anjum, especialista en biomateriales de la Universidad COMSATS, desarrollaron una formulación biodegradable y no tóxica que permitió la aplicación segura del compuesto sobre la piel.
Las imágenes microscópicas revelaron un incremento notable en el diámetro de los nuevos pelos que brotaron en las áreas tratadas, superando incluso las expectativas iniciales del equipo de investigación.
Impacto en el tratamiento actual
"La investigación que realizamos está en una etapa muy temprana", advirtió MacNeil, quien agregó que "los resultados son prometedores y justifican una investigación adicional" antes de considerar pruebas en humanos.
Este descubrimiento podría beneficiar no solo a quienes sufren alopecia, sino también estimular el crecimiento de pelo, pestañas y cejas después de tratamientos de quimioterapia, un área que según los investigadores está "gravemente subinvestigada".
Actualmente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos solo aprobó dos medicamentos para tratar la calvicie hereditaria: minoxidil y finasteride, ambos con limitaciones y posibles efectos secundarios.
Análisis microscópicos de las muestras tratadas mostraron un aumento en la cantidad de vasos sanguíneos y células cutáneas alrededor de los folículos pilosos, sugiriendo un mecanismo de acción relacionado con la mejora en el suministro de nutrientes.
Muhammad Anjum destacó que el siguiente paso será determinar si los resultados pueden replicarse en modelos femeninos de pérdida de cabello, ampliando así el espectro de posibles beneficiarios de esta terapia.
Perspectivas científicas
Expertos del laboratorio de la Universidad de Sheffield continúan estudiando los mecanismos moleculares por los cuales la desoxirribosa estimula el crecimiento del cabello, buscando optimizar su aplicación potencial en humanos.
Los resultados publicados en la revista Frontiers in Pharmacology muestran que combinar el gel de desoxirribosa con minoxidil no produjo mejoras adicionales, sugiriendo que ambos tratamientos podrían actuar por vías similares.
Las fotografías tomadas durante el período de prueba documentaron la progresión del crecimiento capilar día a día, evidenciando una respuesta sostenida al tratamiento durante las tres semanas de observación.
Investigadores independientes señalan que este avance podría representar una alternativa menos invasiva y más natural que las terapias actuales, especialmente considerando que utiliza una molécula presente naturalmente en el cuerpo.
El equipo de científicos enfatiza que aún quedan interrogantes por resolver antes de iniciar ensayos clínicos en humanos, incluyendo la determinación de la dosis óptima y la duración ideal del tratamiento.





