Para el Feng Shui, los animales en general tienen un gran significado. Su canto, su forma de aparecer, su movimiento, su tipo e incluso el lugar que ocupan en la casa son relevantes, tal como cuando los perros callejeros eligen tu casa como refugio, sea temporal o permanente.
Encontrarse con perros dentro del hogar suele incertidumbre sobre qué hacer, ya que muchas veces los callejeros llegan al hogar a donde ya viven otras mascotas, pero lo cierto es que su presencia tiene llamados de atención dentro del Feng Shui. ¿Qué significa?
En Argentina ver perritos callejeros es una escena muy común y normalizada: volvés del trabajo, bajás del micro o sacás la basura y ahí está. Un perro, sin collar y con la mirada perdida, decide que el umbral de tu puerta es el mejor lugar del mundo para echarse a descansar. ¿Te has preguntado por qué pasa esto? Nosotros te lo revelamos.
¿Qué simbolizan los perros desde el Feng Shui?
Los animales representan mensajes simbólicos, libertad y conexión con la naturaleza. En el Feng Shui, la antigua filosofía china que busca armonizar los espacios, su presencia puede tener un significado especial. De hecho, los animales son sagrados porque son emisores naturales de energía de vida, movimiento y protección. Por eso, que un perro se acomode en tu casa por voluntad propia no es un hecho generalizado, que puede ocurrir, sino un indicador vibracional.
Tradicionalmente, se cree que ellos tienen la capacidad de percibir las "vibraciones" de un lugar. Si un perro se queda, significa que ha detectado una energía armoniosa y segura. Se dice que actúan como "guardianes espirituales" que vienen a limpiar las malas energías del hogar. En la cultura oriental sin embargo, la llegada de un perro se asocia con la próxima llegada de la prosperidad. Se considera un augurio de que la familia que habita esa casa es digna de confianza y bondad.
Qué significa que un perro callejero elija tu casa como hogar
Un perro no elige una casa porque le guste, sino también por factores de bienestar tales como:
- Seguridad y refugio:quizás el rincón de tu entrada los protege del viento sur o tiene una baldosa que retiene el calor del sol. Si el animal se siente seguro allí, su instinto de preservación le ordena quedarse.
- La "huella" del olor: los perros tienen un olfato miles de veces más desarrollado que el nuestro. Si en esa casa vive una familia que trata bien a otros animales, o si hay restos de comida cerca, el animal lo percibirá. Incluso si no hay comida, una casa con un ambiente tranquilo genera menos estrés sensorial para el animal.
- Memoria genética: el perro es un animal social que necesita una "manada". Al elegir una puerta, está intentando establecer un vínculo con un grupo social que percibe como no agresivo.





