Cada vez se vez más gente elige sentarse a comer solo en algún restaurante, café o en casa. Para algunos se trata de ser una persona antisocial, para otros una elección consciente o para otros una obligación. En cualquiera de los casos la psicología explica qué significa esta preferencia.
Si sos de las personas que prefiere comer solo o sola, te contamos qué significa según la psicología
Muchos creen que se trata de que ser antisociales, pero en realidad la psicología tiene otro significado para quienes disfrutan comer en soledad
Los gestos, actitudes y hábitos dicen mucho más de lo que imaginamos. Según la psicología del comportamiento, ciertas cosas que una persona acostumbra a hacer pueden revelar emociones, pensamientos ocultos o estados de ánimo. Uno de los más comunes es sentarse a comer solo o sola.
Si sos de las personas que prefiere comer solo o sola, te contamos qué significa según la psicología
A la hora de desayunar, almorzar o cenar, no solemos prestar atención a cómo, dónde ni con quién comemos. Otros sí. Compartir una comida es intercambiar conversaciones, risas y momentos acompañado/a de otra persona, pero cuando esto no ocurre puede significar algo y no necesariamente falta de compañía.
Las comidas compartidas son un indicador de bienestar. En cambio, la idea de comer solo estuvo asociada a una opción peor, pero termina siendo una creencia que cae en picada.
En este sentido, la psicología argumenta que ese momento no tiene nada que ver con soledad o aislamiento social, sino más bien con una forma de disfrutar con uno mismo, de mimarse y de recuperar energías emocionales de forma saludable.
Cuando una persona va al trabajo, está con gente y en constante interacción, puede haber un desgaste emocional y la mejor forma de recuperarse es hacer una recarga psicológica para que el cerebro reduzca la sobreestimulación y recupere el equilibrio interno. Así que, comer solo se trata de una estrategia consiente de regulación emocional para pasar tiempo con uno mismo, disfrutar de la propia compañía y romper con creencias limitantes.
¿Estoy solo o me siento solo?
En estos casos es fundamental expresar la diferencia entre ambos aspectos. No es lo mismo sentirse solo a que elegir estar solo. Cuando se trata de aislarse involuntariamente la psicología lo relaciona con el malestar emocional, a una soledad “no deseada” o a una percepción personal asociada a sentimientos negativos y desagradables.
Pero otras veces optar por salir a pasear solos, comer en soledad o disfrutar un domingo sin compañia indica una soledad voluntaria, una necesidad de desconexión y de disminuir la fatiga mental acumulada.




