Valentín Mercado Toledo ingresó al quirófano de un centro médico rionegrino para someterse a una operación menor por una hernia. El procedimiento no revestía urgencia ni peligrosidad extrema, por lo que los padres confiaron plenamente en el cuerpo profesional encargado de la salud del niño.
Sin embargo, lo que debía ser una intervención sencilla se convirtió en una pesadilla total. De acuerdo con la investigación judicial y el debate oral, el médico anestesista a cargo del monitoreo vital del paciente, identificado como Mauricio Javier Atencio Krause, abandonó sus funciones esenciales para usar el celular.
La desatención que tuvo un fatal desenlace
Mientras la operación avanzaba, el médico se ausentó de su puesto y desvió por completo su atención para ocuparse de su celular. Durante esos minutos críticos de abandono de los parámetros de control, la máquina de anestesia y los soportes vitales sufrieron alteraciones que no fueron advertidas a tiempo.
La distracción con el celular impidió que el especialista detectara la descompensación del niño a tiempo, provocando un desenlace fatal con la muerte del pequeño de cuatro años.
Tras años de dolor, lucha familiar y demandas de transparencia ante los intentos iniciales de encubrimiento institucional, la Justicia rionegrina dictó sentencia contra el responsable. El tribunal encontró al médico penalmente responsable del delito de homicidio culposo.
El fallo de la Justicia
Como resolución, se le impuso una pena de tres años de prisión condicional, además de una inhabilitación especial de siete años y medio para ejercer la medicina.
El caso dejó una profunda herida social y abrió un fuerte debate sobre la ética profesional, rol de los médicos en las operaciones y la prohibición estricta de utilizar los celulares en áreas sensibles como los quirófanos.
En pocas palabras
- Muerte de un niño: un nene de 4 años falleció por una descompensación durante una operación menor.
- Error médico: el anestesista se distrajo con su celular, descuidando los parámetros vitales del paciente.
- Fallo judicial: el médico fue condenado a tres años de prisión condicional e inhabilitación para ejercer.





