Era un 28 de enero de 1986 cuando el mundo observaba en vivo el séptimo lanzamiento del transbordador espacial Space Shuttle Challenger. Lo que debía ser una misión rutinaria terminó convirtiéndose en una de las tragedias más impactantes en la historia de la exploración espacial.
Se desintegró en el aire 73 segundos después de despegar: la historia de la peor tragedia del mundo espacial
Cuanta la historia que en los años 80 siete personas se subian a un transborador que explotaría tan solo segundos después de despegar creando la peor catástrofe
Apenas 73 segundos después del despegue, la nave se desintegró en el aire ante la mirada de millones de personas que seguían la transmisión en directo desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Challenger: la peor catástrofe en la historia del Espacio
El famoso transbordador, operado por la NASA, formaba parte del programa de transbordadores espaciales de Estados Unidos. La misión STS-51-L tenía como objetivo poner en órbita un satélite y realizar experimentos científicos.
Sin embargo, aquella mañana las temperaturas eran inusualmente bajas. Un fallo en los anillos de sellado (O-rings) de uno de los cohetes impulsores permitió la fuga de gases calientes que terminaron provocando la ruptura estructural del vehículo.
El lanzamiento había sido suspendido, ya que estaba programado inicialmente para el 22 de enero y por desperfectos técnicos terminó siendo el 28 de enero. Allí fue cuando a los 73 segundos del lanzamiento, el Challenger se desintegró, causando la muerte de los siete tripulantes a bordo.
Entre los astronautas se encontraba Christa McAuliffe, una maestra seleccionada para convertirse en la primera docente en viajar al espacio. Su presencia había despertado un enorme interés público, especialmente entre estudiantes que seguían la misión desde sus escuelas.
La tripulación estaba compuesta por Francis R. Scobee (astronauta de la NASA), Michael J. Smith (Capitán de la Marina estadounidense y astronauta), Judith Resnik (ingeniera), Ellison Onizuka (teniente coronel estadounidense), Ronald McNair (físico y atronauta), Gregory Jarvi (especialista de carga) y Christa McAuliffe (maestra).
Una tragedia que cambió la historia espacial
Tras el peor destrastre en la historia mundial del Espacio, empezaron las investigaciones. El informe final determinó que el fallo técnico en los O-rings, sumado a decisiones administrativas y advertencias ignoradas, fueron factores clave en la tragedia.
El programa de transbordadores espaciales fue suspendido durante casi tres años. La NASA implementó profundas reformas en sus protocolos de seguridad antes de retomar los vuelos.
El accidente del Challenger no solo marcó un antes y un después en la carrera espacial estadounidense, sino que también abrió un debate global sobre los riesgos de la exploración espacial y la presión política y mediática detrás de estos programas.




