La muerte del papa Francisco provocó una enorme conmoción en todo el mundo y muchos destacaron los gestos de humildad que mostró a lo largo de los 12 años al frente de la Iglesia Católica. Por eso no resulta sorprendente por estos días, ver las largas colas de personas en la Plaza de San Pedro que esperan su turno para despedirse del Papa argentino.
Sabor argentino: cuáles eran las comidas favoritas del papa Francisco
El Papa mantuvo desde su llegada al Vaticano su gusto por la gastronomía argentina a pesar de la distancia: cuáles eran las comidas favoritas de Francisco
Una vez elegido Papa, renunció a todos los lujos que se acostumbraban al convertirse en el jefe de la Iglesia. Llegó al Vaticano con un bolso en mano en el que llevaba sus pocas pertenencias y así vivió hasta su muerte: sin lujos ni privilegios.
Pero una de las curiosidades que más interés despertó desde que llegó a Roma fue conocer acerca de sus gustos, cuál era su comida favorita. El primer pontífice latinoamericano, admirado por su carisma y humildad, tenía preferencias bien definidas, y como todo argentino, destacaba su amor por la comida casera.
Lejos de los platos muy elaborados y costosos, Francisco prefería aquellos platos sencillos que le traían recuerdos de su infancia en el barrio de Flores, donde nació y creció, y los almuerzos compartidos en familia.
Cuáles eran los platos favoritos del papa Francisco
El papa Francisco tenía gustos muy definidos respecto de sus comidas. Como todo argentino lejos de su país, Jorge Bergoglio amaba las comidas bien elaboradas, pero sencillas y con ese sabor bien familiar.
Respecto de las carnes, su menú favorito era la colita de cuadril. Según los propios cocineros de Casa Santa Marta, donde vivía Francisco, prefería el corte bien cocido y abundante, un clásico del asado argentino.
Otra comida infaltable para el Papa eran las empanadas y, según contaron, eran de carne con huevo duro y aceitunas, al estilo norteño. Por otro lado, uno de los platos más elaborados y de preferencia para Francisco era la pizza a caballo, una fusión porteña de pizza con fainá y huevo frito. Sencilla pero abundante, como le gustaba a él.
Pero una reunión familiar delató al Sumo Pontífice. En una ocasión, Francisco salió del Vaticano para celebrar el cumpleaños de su prima, revelando en la comida que le gustaba mucho la Bagna Cauda, un plato tradicional de Piamonte. Se trata de una salsa sabrosa elaborada a fuego lento con mucho ajo, anchoas y aceite de oliva, en la que se mojan verduras de temporada.
Sobre el menú dulce, el papa Francisco tenía una debilidad por los alfajores, en especial los de hojaldre de la marca nacional El Nazareno. “Los de hojaldre le gustaban mucho”, contó el dueño de la fábrica en una entrevista radial.
Tal era su preferencia por los alfajores que en el 2017, la entonces canciller alemana Angela Merkel le regaló una caja.
El dulce de leche también era parte de las mayores preferencias de Jorge Bergoglio y casi siempre lo comía en postres, con pan o como algún tipo de relleno.
En el libro "La cocina del Vaticano", escrito por el chef David Geisser junto a algunos miembros de la Guardia Suiza, quedaron reflejadas estas preferencias del Papa y su visión de la comida como un acto de humildad. Para el Papa argentino, alimentarse era también un gesto de comunión con los otros.








