Rusia ha decidido mover una ficha estratégica que altera, de manera silenciosa, el equilibrio militar internacional. En un gesto que combina audacia política que desafía Estados Unidos, Moscú ha entregado los primeros cazas furtivos Su57E a la Fuerza Aérea de Argelia.
Rusia desafía a Estados Unidos con la entrega los primeros cazas furtivos Su-57E a la Fuerza Aérea de Argelia
La presencia de los Su57E habla de ambición, de proyección estratégica y de la voluntad de Rusia de desafiar límites de Estados Unidos
Este avión, concebido como su caza de quinta generación más avanzado, no solo representa un salto tecnológico para cualquier fuerza aérea que lo reciba, sino también un mensaje directo a Estados Unidos y sus aliados. Rusia sigue siendo capaz de proyectar poder pese a las sanciones y presiones internacionales.
Rusia desafía a Estados Unidos con la entrega los primeros cazas furtivos Su-57E a la Fuerza Aérea de Argelia
Los aviones Su57E que ahora operará Argelia son versiones de exportación de un caza diseñado para la superioridad aérea y el combate multirrol. Su tecnología furtiva, su capacidad de maniobra supersónica y sus sistemas electrónicos de última generación lo convierten en un rival formidable frente a aeronaves de generaciones anteriores.
Argelia se convierte así en el primer país extranjero en contar con estos aviones, lo que marca un hito no solo para la industria militar rusa, sino también para la modernización de las fuerzas armadas argelinas. Imágenes recientes muestran a estas aeronaves volando sobre territorio argelino, confirmando que ya están operativas, y subrayando la determinación de Moscú de avanzar con sus acuerdos estratégicos, incluso frente a posibles represalias Estados Unidos.
Lo que significa esta venta de Rusia
El impacto de esta entrega trasciende la simple transacción comercial. Para Rusia, es una reafirmación de su capacidad de influencia en África y un desafío implícito a la política de Estados Unidos de limitar la expansión militar rusa. Para Argelia, la incorporación de los Su57E no solo moderniza su flota aérea, sino que la sitúa entre las fuerzas más avanzadas del continente, alterando el equilibrio militar en el norte de África y reforzando su posición estratégica en el Mediterráneo.
Además, abre la puerta a un incremento en la cooperación tecnológica y de defensa entre Moscú y Argel, consolidando un vínculo que puede tener implicancias regionales de largo alcance. La llegada de los Su57E a Argelia no es un hecho aislado, es un gesto de poder, un mensaje político y un cambio estructural en la dinámica militar del norte de África.




