El ejército de Estados Unidos prepara operaciones militares y responde a un país que puso a prueba su autoridad
Estados Unidos despliega portaviones, cazas y misiles guiados mientras planifica posibles operaciones prolongadas contra un país de Medio Oriente
Se trata de construir capacidad para operaciones militares que podrían prolongarse semanas. Este despliegue refleja la necesidad de reafirmar la posición Estados Unidos frente a Irán, un desafío que ha puesto a prueba la credibilidad de su capacidad de respuesta y el equilibrio de poder en la región.
El ejército de Estados Unidos prepara operaciones militares y responde a un país que puso a prueba su autoridad
El gobierno de Estados Unidos está preparando una respuesta militar que podría prolongarse semanas si el presidente Donald Trump decide atacar a Irán, según informaron a Reuters funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato. Esta vez, la magnitud de la operación podría ser mucho mayor que cualquier enfrentamiento previo entre ambos países, dejando entrever un riesgo significativo para las fuerzas estadounidenses y para la estabilidad de toda la región.
La estrategia de Estados Unidos contempla desplegar un arsenal completo en Medio Oriente. Portaviones, cazas, destructores con misiles guiados y miles de tropas adicionales, capaces de lanzar ataques precisos y defenderse de represalias. No se prevé, por ahora, un despliegue masivo de fuerzas terrestres, siguiendo la línea de cautela que Trump ha expresado en repetidas ocasiones.
Estados Unidos en medio oriente
El objetivo declarado por Estados Unidos es disuadir y, si se ordena, ejecutar ataques contra lo que considera amenazas estratégicas iraníes. Pero la escala de la planificación va más allá de simples ataques quirúrgicos, los militares han esbozado escenarios para una campaña sostenida, de múltiples semanas, que podría incluir golpes no solo contra instalaciones nucleares, sino también contra centros estatales y estructuras de seguridad iraníes.
Este despliegue ocurre en paralelo con un intento de negociación diplomática en Ginebra, donde enviados de Estados Unidos como Steve Witkoff y Jared Kushner se reunirán con representantes iraníes, con Omán actuando como mediador. Pero incluso antes de ese diálogo, el secretario de Estado, Marco Rubio, admitió que un acuerdo con Teherán sería difícil de alcanzar.
Irán podría responder rápidamente con misiles capaces de golpear bases estadounidenses y rutas comerciales críticas. Existe riesgo de escalada en la región y de un ciclo continuo de ataques y represalias.




