En Latinoamérica, 7 de cada 10 usuarios cambian sus contraseñas cada seis meses por temor a ciberataques, según datos de un reciente estudio de Kaspersky. Este dato refleja cómo los propios ciudadanos perciben el riesgo de hackeos, filtraciones de datos y del temor a perder el control de su propia información personal y financiera.
Robos a cuentas bancarias y estafas a través de redes y tiendas virtuales, los ciberdelitos más frecuentes
Los ciberataques crecieron 17% y Latinoamérica registró la mayor cantidad. Todos los detalles de un estudio reciente
El último relevamiento de Check Point Software Technologies, ubicó a Latinoamérica como la región con mayor crecimiento de ciberataques en 2025. Las organizaciones de la región registraron 3.065 ciberataques por semana lo que representa un incremento interanual del 26 %, la tasa más alta a nivel mundial.
A nivel global educación, gobiernos, organizaciones sin fines de lucro fueron los sectores más golpeados por los delitos informáticos. Sólo el educativo encabezó la lista con 4300 ataques semanales.
En Mendoza bajaron 15 % las denuncias por delitos informáticos en 2025
En 2024 se denunciaron 21.062 delitos económicos e informáticos, mientras que el año pasado el Ministerio Público Fiscal recibió 18.084 causas. Algunas por estafas comunes, pero el mayor número por ciberdelitos y ciberataques.
La doctora Gabriela García Cobos, a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos e Informáticos, explicó que la baja se puede deber a que “la gente está más informada y más actualizada sobre los cuidados que debe tomar, aunque quizá haya delitos que no se denuncian”.
La fiscal explicó que cuando ocurren las cíber estafas es porque hubo una promesa de premios que encandilan al usuario, con mensajes “urgentes” o mails donde se informa que la cuenta, por ejemplo, será bloqueada a la brevedad.
“El manejo es psicológico para que la víctima colabore y acceda rápidamente a lo que le piden. El ciberdelincuente siempre apunta a la urgencia para que la víctima no pueda pedir consejos o darse cuenta de lo que está pasando. Para que actúes rápido y reenvíes el código que te mandaron, facilites información personal “.
Entre la cantidad de delitos denunciados en Mendoza están los contemplados en la estafa genérica, más los casos especiales de defraudación como son los engaños a través de las tarjetas de crédito o débito y la manipulación del sistema.
El phishing, el delito más común
¿Quién no ha sido víctima de una estafa por WhatsApp o de una compra a través de las redes sociales?
“La víctima de la ciberdelincuencia tiene la sensación de que fue un tonto, por eso desde la fiscalía los acompañamos porque obviamente, como cualquier víctima la pasa muy mal, el delincuente trata de manejarla a través del miedo, la ansiedad o la sorpresa”, analizó García Cobos
Por eso, el delito más común que se registra en Mendoza es el phishing con el acceso a las cuentas bancarias que genera el vaciamiento de los fondos y de los créditos preaprobados que tiene el cliente con el banco.
Explicó la fiscal que en general llegan mails con supuestas facturas o multas y el primer impulso de la víctima es abrir ese correo para ver de qué se trata.
El phishing es quizás la forma más conocida del delito informático y consiste en correos electrónicos que suplantan la identidad de empresas u organismos públicos con el objetivo de robar datos personales o instalar malware. El mensaje contiene enlaces a sitios falsos o archivos adjuntos peligrosos. Los objetivos más frecuentes para este tipo de ataques son bancos, compañías eléctricas, plataformas de mensajería y redes sociales.
Cuando el phishing llega a través de mensajes de textos, se denomina smishing (SMS + phishing). Los atacantes intentan que la víctima acceda a un enlace o contacte con un número telefónico con el objetivo de obtener datos personales y/o financieros.
A diferencia del phishing y el smishing, otro delito similar es el vishing. Este utiliza la voz como principal herramienta de manipulación. Los ciberdelincuentes realizan llamadas telefónicas haciéndose pasar por empleados de bancos, de empresas de servicios, o de organismos oficiales.
Sin embargo, entre los delitos informáticos que más han sufrido los mendocinos durante el 2025, no está el phishing: encabezan la lista 3.234 denuncias por robos a través del homebanking y 3.143 por estafas cometidas a través de las redes sociales y en tiendas virtuales.
“No es un delito tan elaborado pero cae muchísima gente con las compras online fuera de las plataformas regulares”, explica la fiscal García Cobos
El subcomisario Marcelo Araujo, Jefe de Investigaciones de Delitos Económicos e Informáticos de la Policía de Mendoza, sostiene que las redes sociales permiten un comercio informal que le deja el camino libre a los malhechores.
“Nosotros le sugerimos a los usuarios de redes y de plataformas que analicen si el producto tiene un valor lógico, porque muchas veces el delincuente coloca precios irrisorios. Hacer un pequeño estudio de mercado y ver si el producto cuesta eso a lo que lo ofrecen. Si la persona tiene antigüedad en su perfil digital. Y hacer el negocio en un lugar de mucha concurrencia como una estación de servicio, un centro comercial donde haya cámaras o en la puerta de una comisaría”.
García Cobos coincide en que la ciberdelincuencia es un ámbito donde la prevención es sumamente importante ya que el delincuente trabaja con la psicología de la víctima, con su vulnerabilidad.
Mendoza no es ajena a los ciberataques y el uso de la IA
El ciberdelito y el ciberataque son diferentes básicamente porque el objetivo es distinto.
El subcomisario Mauricio Carmona, de la División Investigación de Delitos Económicos de la Policía de Mendoza, especialista en temas informáticos, explica que “el ciberataque involucra sistemas informáticos a gran escala y servidores grandes. Son ataques que implican malware del tipo ransomware, que son software maliciosos encargados de secuestrar información, encriptarla y pedir rescate al respecto”.
Por caso, recordemos lo que ocurrió en el Hospital Central, en noviembre del 2024, cuando un empleado abrió un correo infectado con un virus malicioso que había enviado un hacker desde Brasil. En pocos minutos despojó a la Asociación Cooperadora del hospital y a Programas Especiales de casi 200 millones de pesos.
La complejidad de los ciberataques es que pueden ser transnacionales y en general se trata de crimen organizado que usa mayor tecnología.
El Informe Global de Respuesta a Incidentes 2026 de Unit 42, publicado por Palo Alto Network, afirma que la Inteligencia Artificial multiplica por cuatro la velocidad de los ciberataques. El documento indica que 65% de los accesos iniciales ya se producen mediante técnicas basadas en identidad, 87% de los ataques son multicanal y los delitos más rápidos se producen en solo 72 minutos debido a la IA.
“En Mendoza se han producido ciberataques a empresas privadas como empresas de tarjetas de crédito, organismos públicos, como el que introdujo un virus muy conocido, el cual secuestra cuentas bancarias y en cuestión de segundo hace transferencias de mucho dinero. Se trata de virus que permanecen dormidos en un dispositivo electrónico y se activan en determinados momentos, y efectivamente tienen que ver con inteligencia artificial”, detalla Carmona
Para la fiscal García Cobos la IA juega a dos puntas: “Porque da herramientas y acelera los procesos de investigación pero también da más posibilidades a los delincuentes”.
Relató, algo que ocurre en otras partes del mundo, aún no en Mendoza, y son defraudaciones globales con el uso de IA. “Permite la clonación de voz con un mínimo de 10 segundos. Con una mínima base de información la IA permite la producción de cualquier tipo de clonación”.
Como vemos, hoy redes sociales, correos electrónicos, servicios bancarios y plataformas de comercio electrónico se consideran puntos críticos para la protección de datos personales de cualquier ciudadano, no sólo grandes empresas. Un solo acceso no autorizado puede desencadenar en la exposición de información privada, suplantación de identidad y estafas con impacto directo en la vida financiera y personal.









