Revolear los ojos, también conocidos como “poner los ojos en blanco” es más común de lo que parece, pero también más revelador de lo que muchos imaginan. En este caso, la psicología del comportamiento indica que este gesto suele tener un fuerte componente emocional y comunicativo que puede ser una señal de desprecio, aburrimiento o incluso agresión pasiva.
Revolear los ojos cuando una persona habla: ¿Qué significa este gesto?
A veces los hijos, hermanos o amigos revolean los ojos cuando alguien habla, la psicología analiza este comportamiento y qué significa esta mirada en particular

A quien no le ha pasado de estar diciendo algo, y que un hermano o amigo revolee los ojos hacia arriba, generando enojo. O viceversa, ¿por qué no? Pues la verdad es que este comportamiento habla mucho más por nosotros que lo que nosotros hablamos. ¿Te animas a saber qué significa?
Qué significa revolear los ojos
Según un blog experto, la comunicación no verbal, también llamada lenguaje corporal, es el proceso de enviar y recibir mensajes sin utilizar palabras, ya sean habladas o escritas. Lo cierto es que este tipo de gestos nos ayuda a expresar lo que realmente queremos decir.
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Para la psicología, revolear los ojos es una forma sutil, pero clara de comunicar desagrado, desacuerdo o irritación sin necesidad de usar palabras. Es una microexpresión que puede aparecer en situaciones donde la persona no se siente cómoda para expresar abiertamente su molestia o cuando no quiere confrontar directamente.
Y como ya dijimos, se trata de una señal no verbal, al igual que muchas otras, que comunica más de lo que la persona puede estar dispuesta a decir en voz alta.
Estas son algunas de las interpretaciones que se le puede dar a este gesto:
- Desprecio o burla: Cuando alguien revolea los ojos al escuchar a otra persona, puede estar expresando que no toma en serio lo que el otro está diciendo, o que considera que sus palabras no tienen valor.
- Impaciencia o aburrimiento: Este gesto también puede aparecer cuando la persona ya escuchó muchas veces lo mismo, no está interesada en la conversación o siente que no vale la pena continuar prestando atención.
- Irritación reprimida: En entornos donde el conflicto abierto no es bien visto, como el trabajo o una reunión social, revolear los ojos puede ser una forma “socialmente aceptada” de liberar tensión o disgusto.
- Reacción automática: En algunos casos, puede hacerse de manera automática, como un hábito adquirido, aunque aun así suele tener una carga emocional detrás.
Desde la psicología, este gesto puede estar asociado a personas con baja tolerancia a la frustración, impacientes o con dificultades para manejar el desacuerdo de forma asertiva. También puede indicar una actitud desafiante, especialmente en adolescentes o personas que buscan mostrar oposición o desacato de manera disimulada.