Lo llevamos a cabo en más de una oportunidad, pero no siempre nos detenemos a pensar en lo peligroso que puede ser reutilizar aceite de cocina a la hora elaborar nuestros alimentos. Una práctica frecuente a la que hay que prestarle atención para no sufrir efectos indeseados.
Un estudio reciente de carácter nacional puso foco en la utilización doméstica del aceite vegetal, ese que usan las familias frecuentemente para cocinar y que, a modo de ahorro, muchas veces tendemos a reutilizar sin conocer los alcances en nuestra salud y la de los que más queremos.
Reutilizar el aceite de cocina... ¿Si o no?
La investigación a la que hacemos referencia fue desarrollada por la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y la empresa de saneamiento DH SH, quienes llegaron a la conclusión de que, en Argentina, la población genera 124 millones de litros de residuos de aceite y que menos de la mitad lo recicla. En los locales de gastronomía, en tanto, se producen alrededor de 62 millones de litros de este producto.
Es allí donde nos preguntamos: ¿Cuántas veces podemos reutilizar el aceite y en qué punto debemos decir basta y tratarlo como un residuo? Desde la Facultad de Agronomía de referencia explican que el aceite experimenta muchos cambios químicos durante su fritura. Y que esto le da lugar a la hidrólisis (ruptura de moléculas), formación de nuevos compuestos y oxidación. Esto último se da por el contacto de los alimentos y el agua con el aceite a altas temperaturas.
Lo cierto es que durante esa fritura se generan compuestos que pueden resultar peligrosos para nuestra salud. Estos compuestos exhiben el deterioro del aceite y se puede medir para saber si se trata de ya de un producto desechable, lo que hace complicado el panorama hogareño ya que este estudio se realiza en laboratorios.
Cómo saber si podemos reutilizar el aceite de cocina
Es bueno saber que los aceites que tienen más ácidos grasos (saturados), por ejemplo aceite de palma y grasas animales, duran más en relación a aquellos que poseen más ácidos grasos polinsaturados como canola o girasol.
Está en buenas condiciones el aceite solo si: presenta buen porcentaje de compuestos polares, está libre de acidez, y si está bien de olor, color y sabor.
Un dato clave a saber es que si hemos utilizado el aceite vegetal para hacer papas fritas debemos tirarlo inmediatamente después de cocinar el alimento. De este modo prevenimos la acrilamida, un compuesto cancerígeno.
Por supuesto, tratar este tema con un profesional de la Nutrición es clave.






