Las monedas de 1 peso tenían un valor monetario muy grande antes, pero dejaron de circular y hoy en día son un verdadero tesoro para quienes han guardado algunas y apuestan al reciclaje desde casa. Te mostramos cómo reciclar esta moneda para crear una funcionalidad única.
Por qué las monedas de 1 peso son un tesoro
Muchos argentinos lo recordarán, pero hace un par de años con estas monedas se podía comprar un montón de cosas. Cuando nos mandaban a comprar a un kiosco, nos podíamos comprar lo que quisiéramos, juguitos congelados, chicles, caramelos, chupetines. A pesar de que esta denominación casi no tiene circulación en la actualidad, las monedas de 1 peso poseen un valor especial para coleccionistas y amantes de la historia monetaria.
Muchas personas desconocen que, dependiendo del año y el estado de conservación, algunas alcanzan un precio significativo en el mercado numismático. Pero no solo su valor comercial las hace especiales, sino que pueden convertirse en elementos únicos y con gran practicidad para los objetos del hogar. En este caso te contamos cómo usarlas en tus sillas y mesas.
Reciclaje: usa viejas monedas para que las sillas o mesa no rayen el piso
En muchas casas, el ruido de las sillas al moverse por el piso es una molestia diaria. Raspan y con el tiempo, pueden incluso dañar cerámicos o pisos de madera. Lo mismo pasa cuando continuamente se corre la mesa. Pero existe una idea de reciclaje simple, económico y reutilizable que se volvió tendencia porque realmente es un tesoro: usar viejas monedas como base para las patas de las sillas o mesas.
El truco de reciclaje es sencillo y no requiere herramientas complicadas. El paso a paso inicia revisando el tamaño de las patas de la mesa o silla, ya que las monedas deben coincidir en tamaño. Primero, limpia la base de la pata de la silla para que las monedas se adhieran mejor. Después poné pegamento en la moneda, pégala en la pata de la silla o mesa y presioná hasta que quede bien.
En superficies muy irregulares, conviene revisar cada tanto que no se despegue la moneda. Si preferís algo más estético, podés optar por protectores adhesivos o simplemente plasmar la forma de la moneda en pegamento y dejar secar para pegarlo en esta zona.






