Cuando las hojas de un árbol de palta comienzan a mostrar bordes marrones o puntas quebradizas, la reacción inmediata suele ser aumentar el riego. Sin embargo, este síntoma es complejo y no siempre indica que la Persea americana está padeciendo un déficit hídrico. En este contexto, a continuación te diré cuáles pueden ser las causas principales para que las tengas en cuenta y lo soluciones con distintas tareas de jardinería.
Jardinería: esto tenés que hacer si el árbol de palta tiene hojas secas
La apariencia de las hojas secas en un árbol de palta es un grito de auxilio que puede originarse por múltiples factores, desde el desequilibrio químico del suelo hasta ataques invisibles bajo tierra, pasando también por problemas de hidratación.
Para un diagnóstico certero, no basta con observar el daño externo: la clave reside en visualizar sus yemas. Si estas no muestran actividad o crecimiento, estamos ante un problema de salud estructural y no un simple estrés temporal causado por el mal riego.
Cuando el marchitamiento es generalizado en toda una plantación, el foco suele estar en el sistema radicular. Al inspeccionar las raíces, es posible detectar la presencia de plagas fitófagas (que devoran el tejido) o daños por hongos, los cuales bloquean el transporte de nutrientes hacia la parte aérea del árbol.
Existen diversas causas que explican este fenómeno, por lo que los pasos a seguir serán claves:
- Conflictos hídricos: tan dañina es la sequía como el encharcamiento. El exceso de agua pudre las raíces, logrando el mismo efecto que la falta de riego, es decir, una planta incapaz de hidratarse.
- Estado del suelo: la acumulación de sales (cloro o sodio) y el uso desmedido de fertilizantes pueden quemar las raíces. Asimismo, un pH inadecuado bloquea la asimilación de minerales esenciales como el potasio, el zinc o el boro.
- Entorno hostil: climas extremadamente secos o ráfagas de viento constantes aceleran la pérdida de humedad, superando la capacidad de absorción de árboles con raíces poco desarrolladas.
Ante estas causas, las soluciones serán simples. Por un lado, establecer un calendario de riego para que la Persea americana no sufra exceso ni déficit de agua. Por otro lado, para garantizar un buen estado del suelo se sugiere realizar un riego lento y profundo (por goteo o manguera a baja presión) durante varias horas. El objetivo es desplazar las sales hacia las capas más profundas del suelo, lejos del alcance de las raíces.
Mientras que si el árbol de palta se encuentra en un entorno hostil y esto hace que la planta tenga hojas secas, la tarea de jardinería a realizar consistirá en cubrir el suelo alrededor del tronco con mulch. Además, como complemento, podés clavar tres estacas alrededor y rodearlas con una malla media sombra o tela arpillera, sin que toque las hojas, para protegerlo de las fuertes ráfagas de viento.





