Para cualquier dueño de un perro, no hay momento más tierno que sentarse a acariciar a su fiel compañero y recibir a cambio una serie de lametones en las manos. Este comportamiento, aunque común, encierra un lenguaje complejo que vas mas allá de un beso.
Si alguna vez te has preguntado qué significa este gesto, aquí te explicamos las razones psicológicas y cuándo deberías prestar atención a las señales de alerta.
Qué significa que tu perro te chupe las manos cuando lo acaricias
En el mundo canino, el perro utiliza su boca no solo para comer, sino para explorar el entorno y comunicarse. Cuando acaricias a tu mascota y esta responde lamiendo tus manos, generalmente está intentando transmitir un mensaje de reciprocidad.
Al igual que las madres lamen a sus cachorros para limpiarlos y calmarlos, tu perro te lame para fortalecer el lazo afectivo. Este contacto físico libera oxitocina (la hormona del amor) en ambas partes, humano y mascota.
Los perros tienen un órgano sensorial llamado órgano de Jacobson. Al lamerte, están "probando" las sales y señales químicas de tu piel para saber dónde has estado o como te sientes.
En una manada, lamer las manos o el hocico de un líder es una señal de sumisión y reconocimiento. Tu perro te está diciendo que confía en ti y te reconoce como su guía.
Aunque el 90% de las veces es un gesto positivo, existen contextos donde este hábito de tu mascota puede esconder un problema de salud o comportamiento.
Cuando el lamido se vuelve negativo
1. El lamido por ansiedad o estrés
Si notas que tu perro te lame de forma frenética, sin detenerse aunque retires la mano, o si lo hace mientras jadea y tiene las orejas hacia atrás, podría estar sufriendo un cuadro de ansiedad. En este caso, el lamido funciona como un mecanismo de autorelajación compulsivo.
2. Problemas de salud ocultos
A veces, un perro lame intensamente a su dueño (o a sí mismo) cuando siente náuseas o dolor abdominal. Si este comportamiento aparece de forma repentina y va acompañado de apatía o falta de apetito, es momento de consultar al veterinario.
3. Conducta de búsqueda de atención
Si cada vez que tu mascota te lame tú reaccionas dándole comida o juegos, el animal puede desarrollar una conducta aprendida. Esto se vuelve negativo cuando el perro no puede gestionar la frustración y recurre al lamido constante para demandar atención las 24 horas del día.






