En los bosques de Doñana, proteger la fauna no está siendo suficiente para garantizar la supervivencia de todas las especies. Las poblaciones de ciervos y jabalíes están dificultando la regeneración del piruétano (Pyrus bourgaeana), un árbol autóctono.
Prohibieron la caza de ciervos y ahora un árbol vital está en peligro por la reproducción de estos animales
La prohibición de caza de ciervos en Doñana amenaza al piruétano, un árbol autóctono cuya regeneración se ve impedida por la sobrepoblación de herbívoros en el bosque.
Una investigación publicada en la revista Biological Conservation, siguió durante dos décadas cinco poblaciones de esta especie. El problema se aprecia especialmente dentro del Parque Nacional, donde la caza deportiva y comercial de animales está prohibida.
La paradoja de Doñana: proteger la fauna no ha evitado que un árbol se acerque a la extinción local
Los investigadores encontraron más de 350 plántulas y alrededor de 2.540 ejemplares jóvenes en las zonas estudiadas, pero la supervivencia de los nuevos árboles fue baja. El ramoneo y el pisoteo de los grandes herbívoros dañan las plantas, mientras que el consumo de frutos reduce las semillas disponibles para que nazcan nuevos ejemplares.
En las poblaciones del interior del parque, la herbivoría fue el principal factor de mortalidad de las plántulas. En Matasgordas murió más del 60 % de los árboles reproductores en ese periodo. En Doñana, conservar la biodiversidad exige considerar las relaciones entre especies, el estado del agua y la capacidad del bosque para regenerarse. Sin nuevos árboles que sustituyan a los adultos muertos, el piruétano corre el riesgo de desaparecer localmente.
Los animales son único problema de estos árboles
Los científicos, sin embargo, no atribuyen el declive a una sola causa. La presión de ciervos y jabalíes se suma a las sequías y a la sobreexplotación de las aguas subterráneas, factores que dificultan la recuperación del arbolado. Fuera del parque, la desecación y labores agrícolas tuvieron más peso en la mortalidad de las plántulas.
¿Cómo proteger un ecosistema cuando una especie abundante perjudica a otra que también necesita conservarse? La prohibición de la caza no significa que la administración no pueda intervenir. La normativa permite actuaciones de control poblacional y restauración del hábitat cuando están justificadas por la gestión del espacio protegido.
Los autores plantean gestionar las densidades elevadas de ungulados, recuperar el equilibrio entre depredadores y presas y conservar animales que dispersan las semillas, como zorros y tejones. También reclaman un uso sostenible del agua subterránea y un seguimiento de las poblaciones de piruétano.
En pocas palabras
- Árbol autóctono: El piruétano de Doñana está en peligro por la sobrepoblación de ciervos y jabalíes.
- Impacto de la caza: La prohibición de la caza en el parque nacional dificulta la regeneración de esta especie de árbol.
- Soluciones propuestas: Se sugiere gestionar densidades de ungulados, recuperar el equilibrio de depredadores y uso sostenible del agua.


