Aunque los meses primaverales encuentran al país con la actividad económica bastante cercana a los niveles prepandemia unos de los tantos sectores que sufre las secuelas de la extensa cuarentena de meses anteriores es el de la indumentaria y el calzado. Padecen serios faltantes de productos en variedades y en calidad tanto los fabricantes de ropa como los de calzados y accesorios en general.

Una recorrida por las principales zonas comerciales del Gran Mendoza, el microcentro de la ciudad como los shopping dejan claro que los negocios no han podido recibir el stock de inicio de temporada primavera- verano que habitualmente para esta época inundan las vidrieras.

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Por el contrario aún acaparan las estanterías los saldos del invierno, y algunos anticipos de estivales pero sin la variedad que están acostumbrados a recibir.

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Los comercios hacen liquidaciones para terminar el stock de invierno pero no tienen muchas opciones para hacer el recambio de temporada.

Los comercios hacen liquidaciones para terminar el stock de invierno pero no tienen muchas opciones para hacer el recambio de temporada.

Las razones

El motivo de esta situación tiene base las complicaciones que han tenido las fábricas para retomar la actividad luego de las prolongada cuarentena y las restricciones impuestas. Normalmente la ropa y el calzado que se empiezan a ver en las vidrieras en esta época se hace durante el invierno, con meses de anticipación. Y durante los meses de frío todavía había muchas restricciones para la actividad sobre todo en el AMBA y el conurbano bonaerense donde tienen asiento las mayoría de las fábricas del país.

Además la incertidumbre también pesó a la hora de decidir cuánta mercadería fabricar ante el temor de que después se venda poco.

Hay otro factor que mermó la capacidad de producción de la industria textil y es la dificultad para acceder a insumos importados. Una buena parte de la confección de indumentaria y calzado local se sustenta en material que es necesario importar, telas, accesorios, elementos para hacer calzados entre otros. Con la importación abierta en cuenta gotas y la desventaja cambiaria también ha sido muy difícil acceder a materiales diversos para lanzar mejores colecciones de cantidad y de variedad.

En los negocios repiten el mismo comentario: "Esto es lo único que tenemos, y no sabemos cuándo recibimos más mercadería". En los locales de ropa de hombre, mujeres o niños, zapaterías y tiendas de accesorios, presentan los mismos problemas.

Alicia Hernández, gerenta general de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) explicó la situación y manifestó la preocupación de los fabricantes y de los comerciantes.

"La temporada primavera verano está atrasada porque hay dificultades para producir porque tenemos problemas para conseguir insumos. El cierre que hubo durante los meses de abril a julio ha impactado. Y los comercios se han quedado con mucho stock del invierno y necesitan conseguir fondos. Las tejedurías no están dando a abasto hay líneas de producción que todavía no están funcionando porque hay personal exceptuado. Los medios de transporte todavía no trasladan a todo los pasajeros", explicó la dirigente empresaria.

"Hay muchos problemas para el ingreso de insumos importados, cuando uno necesita un insumo diferente para marcar la diferencia con las prendas no lo encuentra, relató Hernández.

Las zapatillas reinan

La moda mudó a las zapatillas, en parte por la pandemia y por la tendencia global de la moda, las fábricas decidieron apostar a las zapatillas porque saben que será mercadería más segura de vender, por eso las zapaterías, han ocupado buena parte de sus vidrieras con zapatillas.

"Además para fabricar zapatos faltan insumos, por ejemplo falta de cuero porque el cuero se exporta", explicó Hernández.