Es muy común abrir un control remoto o una linterna y encontrarse con una pila sulfatada. Este proceso se nota por una costra blanca o blanda alrededor de la pila o batería que indica que la batería sufrió un proceso químico.
La pila sulfatada suele aparecer en aparatos que llevan un prolongado tiempo sin uso y puede alarmar por el aspecto, pero no siempre implica un peligro inmediato.
¿Qué es la sulfatación de una pila y por qué ocurre?
Según Battery University, “la sulfatación se produce cuando una batería de plomo-ácido no obtiene una carga completa”. Es decir: si una batería no recupera su energía total tras el uso, los cristales de sulfato comienzan a formarse y endurecerse con el paso del tiempo.
La sulfatación en las pilas no es un problema exclusivo de las pilas domésticas, también afecta mucho a baterías de autos. En el sitio Recicla tus pilas explican que “el proceso de sulfatación suele ocurrir más en las baterías de los coches que en las pilas”, principalmente en vehículos que circulan en ciudad con recorridos cortos que no permiten una recarga completa.
Mientras la batería suministra energía, aparecen partículas microscópicas de sulfato de plomo; son esponjosas y normalmente no dañinas. El problema surge cuando la carga se retrasa días u horas, porque esos cristales crecen y se solidifican.
La sulfatación es tan perjudicial que, según especialistas, “es la causa número uno de fallo temprano de las baterías”. Para evitarlo recomiendan cargar completamente la batería antes de guardarla y, si es posible, mantener un cargador de mantenimiento en equipos que no se usan a diario. La prevención alarga la vida útil.
Riesgos de las pilas sulfatadas
El ingeniero español Joan Masip advistió: “En las pilas alcalinas que usamos para alimentar toda clase de equipos domésticos hablaríamos de oxidación. Con el tiempo, las pilas alcalinas son propensas a presentar fugas de hidróxido de potasio, un agente cáustico que puede causar irritación de las vías respiratorias, los ojos y la piel”. Esas fugas dañan contactos y aparatos.
A su vez, las pilas gastadas contienen metales pesados como cadmio, níquel o mercurio que pueden contaminar suelos y acuíferos si se tiran en la basura común. Esto lleva a que muchos se pregunten ¿Qué pasa si se toca el ácido de una pila?. Es más, guardarlas sueltas puede provocar cortocircuitos y hasta incendios en el hogar. Por eso los puntos limpios y los contenedores específicos son la opción responsable y evitan riesgos ambientales.
Para reducir problemas, lo mejor es cargar totalmente las baterías antes de guardarlas y usar cargadores de mantenimiento en equipos que no se utilizan frecuentemente. En Battery University recomiendan usar iones de litio, “una batería que prefiere una carga parcial a una carga completa”. Reciclarlas en los puntos autorizados es clave.






