Espacio

Por primera vez, astrónomos logran un descubrimiento único: un planeta con atmósfera similar a la Tierra

Un descubrimiento sin precedentes permitió identificar gases protectores alrededor de un cuerpo rocoso lejano con temperaturas habitables

Una investigación reciente publicada en la revista científica Science detalló el descubrimiento de una envoltura gaseosa alrededor del exoplaneta LHS 1140 b. Dicho mundo lejano se encuentra a cuarenta y nueve años luz de distancia del sistema solar.

Presenta características teóricas fundamentales para albergar algún tipo de entorno viable, ya que orbita dentro de una zona con temperaturas moderadas.

Las observaciones confirmaron una superficie rocosa bastante similar a la de la Tierra, junto con una ubicación ideal respecto a su estrella madre. El tamaño del cuerpo espacial supera casi en dos veces el radio terrestre, mientras que registra una masa total unas cinco veces mayor.

Collin Cherubim, integrante del equipo científico, declaró: "Esta es la primera atmósfera confirmada por observación en un planeta rocoso dentro de la zona habitable fuera de nuestro sistema solar".

Los profesionales utilizaron el instrumento especializado de un telescopio en Chile para buscar señales moleculares. Los astrónomos detectaron rastros de helio escapando hacia el espacio exterior a causa de la fuerte radiación estelar.

Sara Seager, astrofísica del MIT, opinó sobre los datos recabados durante la campaña: "La detección de helio es hermosa. No hay otra explicación".

Un descubrimiento estelar

El hallazgo inicial mostró indicios claros del gas noble, aunque mediciones posteriores registraron variaciones temporales considerables. El equipo sospecha una presencia abundante de helio en la capa superior del planeta, mientras otras moléculas quedarían más cerca de la superficie.

El descubrimiento surgió de imágenes tomadas desde Chile.

El descubrimiento surgió de imágenes tomadas desde Chile.

Charles Cadieux, científico de la Universidad de Montreal, expresó: "Me sorprendió y entusiasmó mucho este resultado. Creo que necesitamos más observaciones al final para saber realmente qué ocurre con el planeta en la zona habitable".

La estrella anfitriona del sistema pertenece a la categoría de enanas rojas, las cuales abarcan hasta el ochenta por ciento de los astros del universo conocido. Shreyas Vissapragada explicó al respecto: "Las estrellas enanas rojas presentan una buena oportunidad para este tipo de búsqueda porque son pequeñas y frías. Entonces, los planetas en la zona habitable que orbitan estas estrellas son relativamente accesibles mediante el método de tránsito, donde detectamos pequeñas caídas periódicas en el brillo de la estrella anfitriona cada vez que el planeta pasa frente a ella desde nuestro punto de vista". El año allí dura apenas veinticinco días.

El equipo evaluó también a LHS 1140 c, un astro vecino más pequeño sin rastro alguno de gases protectores. El contraste subraya el límite cósmico donde unos logran retener su cubierta por miles de millones de años, mientras otros la pierden rápidamente.

Sobre las verdaderas posibilidades biológicas del lugar principal, Cherubim concluyó de forma directa: "En este momento, no tenemos absolutamente ninguna evidencia de vida en el planeta. Pero pensamos que todos los ingredientes realmente importantes o esenciales están ahí".