A la hora de recibir una vacuna, como la antigripal o la del COVID-19, la mayoría de las personas elige el brazo menos dominante, que es generalmente el izquierdo, para evitar molestias al usar el brazo con mayor frecuencia. Sin embargo, el lado del cuerpo donde se aplica la vacuna puede tener una pequeña diferencia. ¿Cuál?
Pocos lo saben: Cuál es la diferencia entre vacunarse en el brazo derecho o el izquierdo
Todos alguna vez nos pusimos una vacuna sin entender cuál es la diferencia entre vacunarse en un brazo u otro. Aquí los detalles que hay que tener en cuenta
Entonces, ¿es mejor vacunarse en el brazo derecho o en el izquierdo? La respuesta está en un estudio cientifico.
¿El lado del brazo que nos vacunamos influye?
Un estudio dirigido por el Instituto Garvan de Investigación Médica y el Instituto Kirby de la UNSW Sidney (Australia) y publicado en la revista Cell, el lado del cuerpo donde se recibe la vacuna puede afectar cómo el sistema inmunológico la procesa.
Tras estudiar las respuestas inmunitarias en ratones y validarlas luego en voluntarios humanos, llegaron a esta conclusión que puede cambiar el enfoque de vacunación para hacerlo más eficaz.
Es decir, vacunarse en el mismo brazo en dosis sucesivas (por ejemplo, para una vacuna con refuerzo) puede generar una respuesta inmunitaria más fuerte y localizada en los ganglios linfáticos de ese lado. Por el contrario, cambiar de brazo entre dosis podría generar una respuesta más distribuida, pero menos intensa.
Los científicos explican que esto ocurre porque los ganglios linfáticos del brazo vacunado son los primeros en activar las defensas del organismo. Por eso, repetir la aplicación en el mismo brazo podría reforzar la memoria inmunológica.
El brazo dominante: ¿importa cuál usas?
La principal explicación de este estudio es que las células B de memoria, esenciales para producir anticuerpos cuando una infección se repite, se alojan en el ganglio linfático más cercano al lugar donde se aplicó la vacuna. Luego, migran hacia la parte externa de ese ganglio, donde establecen un contacto estrecho con los macrófagos residentes.
Cuando se aplica una dosis de refuerzo en el mismo brazo que la primera, esos macrófagos ya están preparados y atentos para reconocer el antígeno, lo que favorece la activación rápida de las células B de memoria y estimula la producción de anticuerpos más eficaces y de mayor calidad.
Desde el punto de vista práctico, muchas personas eligen vacunarse en el brazo no dominante (el izquierdo, en la mayoría de los casos), simplemente para evitar molestias o dolor al usar el otro brazo en las tareas diarias.
Por ende, si estás por recibir un refuerzo o una segunda dosis, podrías considerar pedir que te vacunen en el mismo brazo que la primera vez, especialmente si tu objetivo es fortalecer al máximo la memoria inmunitaria.




