Eduardo García Puebla, piloto de Malvinas
Señaló que muchos de sus compañeros se hicieron creyente en Malvinas. "Todo el mundo se hizo religioso, hasta los más fríos. Cuando veías cómo caían tus compañeros y tenías menos posibilidades de sobrevivir y te dabas cuenta de la diferencia tecnológicas que teníamos con ellos, sabías que estabas en manos de Dios", enfatizó.
"No conocíamos las capacidades del enemigo, porque la guerra probable nuestra era con los vecinos (con Chile) y no con Inglaterra. Los primeros combates fueron de mucha ansiedad porque no sabíamos la capacidad de los radares y de los misiles que ellos tenían", graficó.
Y añadió: "Creíamos que los misiles Sidart eran infalibles y no era así. Pensábamos que era imposible atacar los buques de ellos y demostramos lo contrario. Con ataques rasantes se podían hundir".
"Inventamos un sistema de defensa: salía una bengala desde la panza de nuestros aviones y atraía los misiles Sidewinder AIM-9, que le dieron los norteamericanos", señaló este ex combatiente, jubilado desde 2008.
"Fue una gran sorpresa porque el tema la planificación de Malvinas fue realizada en secreto. Nosotros nos enteramos el 2 de abril que íbamos a ir a a la guerra, salvo un grupo que participó en el desembarco, los demás no sabíamos nada", contó.
"La guerra se produjo porque Gran Bretaña quería gobernar para siempre Malvinas y no negociar más con Argentina. La Cancillería argentina largó la voz de alerta a las Fuerzas Armadas para que actuara", dijo.
García Puebla, que participó de la vigilia y estará este martes en los actos centrales en el departamento de Luján, afirmó: "Soy profesional de la Fuerza Aérea, ingresé en el '68 y desde entonces me vengo formando como piloto de combate".
"Los veteranos de guerra hemos tenido en general una gran decepción, el gobierno militar no ponderó a sus combatientes como debiera. Combatieron conscriptos nuestros y -dicho por los ingleses- de manera heroica", exteriorizó.
Su familia
Eduardo (es mendocino), que reside en Godoy Cruz con su esposa, Ana (tiene 59 años), tiene seis hijos llamados Eduardo (41), María José (40), Rodrigo (35), Gonzalo (32), Azul María (30) y Anahí (29). También tiene ocho nietos.
La guerra
La guerra de Malvinas fue un enfrentamiento bélico entre Argentina y el Reino Unido que se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. Culminó con la rendición de los argentinos, que combatieron de manera heroica.