Malvinas

El piloto que se salvó de milagro: "La Virgen me dijo que esquivara un misil"

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"Me salvó la Virgen". Eduardo se refugia en su creencia para dar una explicación de cómo se salvó durante la guerra de Malvinas. El Comodoro Eduardo García Puebla (70), integraba la Segunda Brigada Aérea de Paraná, era piloto y volaba bombarderos Canberra (eran aviones medianos de 20 metros por 20 metros y llevaba hasta 8 bombas de mil libras, pero no tenía ametralladoras) en la guerra de Malvinas relató que se salvó, por un milagro, de morir.

"El 1º de mayo en mi primera misión, me salvó la Virgen, me dijo que esquivara un misil, que mirara a la derecha y así pude salvar a parte de la escuadrilla. Uno de los aviones cayó delante mío y era el piloto más joven del escuadrón, y que iba volando con un amigo mío, Mario Hipólito González", le dijo a Diario UNO.

García Puebla contó cómo vivió esos días de la cruda guerra, cómo se siente en la actualidad y dio detalles de los duros momentos que pasó en 1982.

"Primero fue una gran depresión ver caer a gente joven y después fue un estímulo porque me sentía obligado a cumplir. Me ofrecía como voluntario para remplazar a los pilotos más jóvenes porque tenía que compensar aquello que me había pasado", añadió.

Fue una guerra inaudita, como le puso alguien en un libro, pero no injusta porque era por una causa justa. Para nosotros era esencial que Inglaterra no se apoderara de las Malvinas para siempre. Lo que pasa es que hubo algunas vicisitudes y una capacidad operativa de los ingleses para complicar el plan original nuestro, que era ir, tomar las islas y volver. No nos permitieron volver porque participaron sus submarinos nucleares. Estuvimos muy cerca de ganar la guerra". Fue una guerra inaudita, como le puso alguien en un libro, pero no injusta porque era por una causa justa. Para nosotros era esencial que Inglaterra no se apoderara de las Malvinas para siempre. Lo que pasa es que hubo algunas vicisitudes y una capacidad operativa de los ingleses para complicar el plan original nuestro, que era ir, tomar las islas y volver. No nos permitieron volver porque participaron sus submarinos nucleares. Estuvimos muy cerca de ganar la guerra".

Eduardo García Puebla, piloto de Malvinas

Señaló que muchos de sus compañeros se hicieron creyente en Malvinas. "Todo el mundo se hizo religioso, hasta los más fríos. Cuando veías cómo caían tus compañeros y tenías menos posibilidades de sobrevivir y te dabas cuenta de la diferencia tecnológicas que teníamos con ellos, sabías que estabas en manos de Dios", enfatizó.

"No conocíamos las capacidades del enemigo, porque la guerra probable nuestra era con los vecinos (con Chile) y no con Inglaterra. Los primeros combates fueron de mucha ansiedad porque no sabíamos la capacidad de los radares y de los misiles que ellos tenían", graficó.

Y añadió: "Creíamos que los misiles Sidart eran infalibles y no era así. Pensábamos que era imposible atacar los buques de ellos y demostramos lo contrario. Con ataques rasantes se podían hundir".

"Inventamos un sistema de defensa: salía una bengala desde la panza de nuestros aviones y atraía los misiles Sidewinder AIM-9, que le dieron los norteamericanos", señaló este ex combatiente, jubilado desde 2008.

"Fue una gran sorpresa porque el tema la planificación de Malvinas fue realizada en secreto. Nosotros nos enteramos el 2 de abril que íbamos a ir a a la guerra, salvo un grupo que participó en el desembarco, los demás no sabíamos nada", contó.

"La guerra se produjo porque Gran Bretaña quería gobernar para siempre Malvinas y no negociar más con Argentina. La Cancillería argentina largó la voz de alerta a las Fuerzas Armadas para que actuara", dijo.

García Puebla, que participó de la vigilia y estará este martes en los actos centrales en el departamento de Luján,  afirmó: "Soy profesional de la Fuerza Aérea, ingresé en el '68 y desde entonces me vengo formando como piloto de combate".

"Los veteranos de guerra hemos tenido en general una gran decepción, el gobierno militar no ponderó a sus combatientes como debiera. Combatieron conscriptos nuestros y -dicho por los ingleses- de manera heroica", exteriorizó.

Su familia

Eduardo (es mendocino), que reside en Godoy Cruz con su esposa, Ana (tiene 59 años), tiene seis hijos llamados Eduardo (41), María José (40), Rodrigo (35), Gonzalo (32), Azul María (30) y Anahí (29). También tiene ocho nietos.

La guerra

La guerra de Malvinas fue un enfrentamiento bélico entre Argentina y el Reino Unido que se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982. Culminó con la rendición de los argentinos, que combatieron de manera heroica.