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Piden a la DGE que no cierre 3 escuelas de gestión social

Tres escuelas de jóvenes y adultos corren riesgo de cerrar sus puertas ante la quita de un subsidio que le otorga la DGE para pagar los cargos docentes

El 1 de febrero vence un convenio que mantiene la Dirección General de Escuelas (DGE) con tres organizaciones sociales de Mendoza, el cual posibilita que jóvenes y adultos de diferentes zonas vulnerables de la provincia puedan terminar sus estudios secundarios. El Gobierno solo destina un subsidio para el pago de los docentes y este año no sería renovado, esto devendría en el cierre de los establecimientos.

Desde noviembre se realiza una fuerte campaña en las redes sociales con la que se busca revertir la decisión de las autoridades del gobierno escolar. Fue en ese momento que las tres organizaciones sociales fueron notificadas sobre la caída del convenio en 2021. Las continuas acciones, en las que se incluyó un abrazo simbólico a la Casa de Gobierno, culminaron con una serie de reuniones entre el director General de Escuelas, José Thomas, y los representantes de las entidades.

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Los Centros Educativos de Nivel Secundario (Cens) que se verán afectados por esta medida son el Bachillerato Popular Violeta Parra, de La Favorita; Comunidades Trinitarias Mendoza, de Rodeo de la Cruz; y la Escuela Campesina de Agroecología UST, de Lavalle. Cada uno de ellos apunta a un grupo vulnerable de la comunidad en la que se insertan pero además, según sus referentes, ofrecen un acompañamiento pedagógico que contempla las características propias de estos grupos.

Desde las organizaciones han mostrado su rechazo ante la quita de esta ayuda pero también hacen una evaluación más profunda sobre la situación ya que aseguran que no se trata de una problemática que se les ha presentado solo con esta gestión. "Cada año tenemos demostrar nuevamente cómo trabajamos, qué hemos hecho. Mostrar que no nos robamos el sueldo y que cumplimos en tiempo y forma", señala Pablo Santineli, director del Cens Alejandra Soto, el cual ha sido rebautizado por la comunidad como Casita Trinitaria.

En tanto, María Vergara es la representante legal del Violeta Parra y vecina de La Favorita, para ella el "bachi" representa un experiencia exitosa que le otorga una oportunidad a las mujeres de la zona de poder culminar sus estudios. "Este año tuvimos 11 egresadas", asegura con orgullo.

Sin embargo, el 20 de noviembre fueron notificados sobre la no renovación del convenio a través del cual la DGE hace entrega $150 mil por mes para afrontar los gastos de cinco cargos docentes y un directivo. "Esto nos demostró que se desconoce por completo nuestra experiencia. Estamos en el barrio como organización desde el 2005 y desde el 2011 como escuela. Trabajamos principalmente con mujeres y nos hemos acomodado a las necesidades que surgían. Nuestro horario de cursado, por ejemplo, es de 14.30 a 18.30 que es cuando los chicos están en la escuela y ellas pueden estar fuera de casa. También hemos acondicionado un espacio para que puedan venir con sus hijos", detalla Vergara.

Desde el 2011, entre 15 y 20 alumnas pasan cada año por el aula el bachillerato que solo tiene el permitido una cohorte anual. No todas llegan a completar los tres niveles de estudio y, en general, la caída se produce entre primero y segundo año. Sin embargo, el último egreso de 11 alumnas y la continuidad dentro de la educación universitaria de cuatro de ellas, hace que quienes llevan adelante este proyecto sientan un enorme orgullo.

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"También tratamos de coordinar becas con la UNCuyo para incentivar que sigan estudiando", asegura mientras muestra su preocupación por quienes aún deben materias para obtener su título o con las alumnas que ya se han preinscripto para el ciclo 2021: "Intentamos garantizarle el derecho a seguir estudiando a estas mujeres que no pudieron hacerlo en su momento, contemplando sus situaciones y la maternidad. Si ellas ahora tiene que salir a buscar otro lugar sería un problema que implica trasladarse a otros lugares más lejos de sus casas. Nada de esto se ha tenido en cuenta".

El enfoque social es algo que une a estas tres escuelas. Santineli explica que existen grandes diferencias entre su propuesta y la de la educación formal. "Las diferencias son palpables por que se trabaja con el contexto y se dan soluciones a problemáticas particulares. Trabajamos con bajo la modalidad de semipresencialidad y no presencialidad a través de materiales específicos que se elaboraron con la Facultad de Educación de la UNCuyo para poder llegar a la gente que trabaja y no tiene el tiempo para cursar", explica el docente.

Por su parte, Marta Greco de la escuela Campesina Agroecológica suma su experiencia, la cual se enmarca en la ruralidad por lo tanto toma la modalidad de la alternancia desde el 2016 para que los jóvenes puedan retornar a sus comunidades con proyectos educativos. La institución cuenta con una finca, granja y espacios en los que los alumnos pueden permanecer durante el periodo de estudio, allí también reciben alimentos.

La respuesta de la DGE

Graciela Orelogio, subsecretaria de Educación de la DGE, comentó que la finalidad del encuentro fue conocer las experiencias de cada una de las organizaciones. "Fueron reuniones de mucha cordialidad, en la que conocimos detalles sobre el trabajo de cada uno de estos lugares. Nos volveremos a juntar para seguir charlando sobre la posible renovación de este convenio"

Tras el cónclave, desde las comunidades esperan tener una respuesta favorable ya que, según expusieron, había un desconocimiento sobre las tareas que se desarrollan en cada comunidad.