El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo animó a los fieles católicos a colaborar económicamente con el Seminario Nuestra Señora del Rosario, en Bermejo. Fue en la misa dominical realizada en ese tradicional recinto religioso de Guaymallén.

“Me gustaría pedirles, especialmente en este tiempo tan complejo, que no dejen de ayudarnos para sostener este tiempo de formación. Lo concreto de la educación de nuestros jóvenes, como en cualquier familia, tiene un costo alto, especialmente en tiempos donde hay tanta necesidad y se requiere de la solidaridad de todos. Dios bendiga a quienes con su oración y cercanía fraterna nos acompañan en esta misión de formar a los futuros sacerdotes”, dijo en el final de la misa por el Día del Seminario.

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Antes habría expresado: "Dios bendiga a quienes con su oración y cercanía fraterna nos acompañan en esta misión de formar a los futuros sacerdotes"

El arzobispo, en la misa del tercer domingo de Pascua rezó especialmente por los formadores y jóvenes que se preparan para el sacerdocio en esa casa.

En esta Eucaristía celebramos con gratitud el Día del Seminario. Esta casa es el fruto de la obra de Dios y la cooperación de tantos hombres y mujeres que en la década del '80 junto a monseñor Cándido Rubiolo, y desde entonces, en los años siguientes, en torno a mis sucesivos predecesores: monseñor José María Arancibia y monseñor Carlos María Franzini, contribuyeron con su oración y ayuda material para que este seminario mayor fuera un espacio para formar los pastores que necesitaba y necesita el Pueblo de Dios En esta Eucaristía celebramos con gratitud el Día del Seminario. Esta casa es el fruto de la obra de Dios y la cooperación de tantos hombres y mujeres que en la década del '80 junto a monseñor Cándido Rubiolo, y desde entonces, en los años siguientes, en torno a mis sucesivos predecesores: monseñor José María Arancibia y monseñor Carlos María Franzini, contribuyeron con su oración y ayuda material para que este seminario mayor fuera un espacio para formar los pastores que necesitaba y necesita el Pueblo de Dios

“Desde aquí, enviados a las distintas comunidades, nuestros jóvenes sacerdotes son como el fruto artesanal que se nutre de la inicial llamada de Dios, la libre respuesta personal, la animación de sus procesos vocacionales por parte de sus formadores y la compañía orante y colaborativa de la comunidad cristiana”, agregó.

Monseñor Colombo invitó a rezar por “los muchachos que hoy se están formando para responder con generosidad a la llamada de Dios”, al recordar que “siempre será necesaria la oración constante para que el Señor siga suscitando servidores de su mies y cuide el corazón y la respuesta fiel de los que se encaminan hacia el compromiso de una entrega definitiva y plena a la obra de Dios”.

Fuente: AICA.