Mientras muchas metrópolis luchan por gestionar la fauna urbana, existe una ciudad de Europa donde los perros callejeros no solo son respetados, sino que son considerados parte esencial del paisaje social. Se trata de Tiflis, la capital de Georgia, un destino que ha transformado el abandono en un modelo de convivencia ejemplar.
No hace mucho tiempo, la situación en esta ciudad era drásticamente diferente. Durante la década de los 90, los perros sin hogar vagaban en jaurías, generando temor entre los habitantes por posibles ataques o transmisión de enfermedades.
Una ciudad que se transformó por completo
Sin embargo, la transición hacia un enfoque más humano cambió el destino de miles de animales. Hoy, al caminar por las avenidas principales de esta región de Europa, lo primero que llama la atención es el pequeño dispositivo plástico de color brillante en la oreja de los caninos.
Este chip no es solo una marca; es un certificado de salud. Indica que el animal ha sido capturado de forma ética, esterilizado, vacunado contra la rabia y devuelto a su zona de origen bajo supervisión estatal.
El éxito de Tiflis radica en la colaboración entre la Agencia de Monitoreo de Animales y la ciudadanía. El año pasado, la ciudad alcanzó la cifra récord de más de 9.000 perros esterilizados, una medida clave para controlar la población.
A diferencia de otras regiones de Europa donde los animales terminan en refugios saturados, en Georgia los perros viven en libertad. Los comerciantes locales suelen colocar recipientes con agua y alimento seco en las puertas de sus negocios, y no es raro ver a un perro durmiendo plácidamente dentro de un banco.
Turismo "pet-friendly" en Europa
Este enfoque ha demostrado que la seguridad de los ciudadanos y el bienestar de los perros no son objetivos excluyentes. Al eliminar el estrés del hambre y la competencia por el territorio, los animales se vuelven más dóciles.
Este fenómeno ha posicionado a la capital georgiana como un referente de turismo "pet-friendly" en Europa, atrayendo a visitantes que quedan maravillados por la calma con la que estos animales interactúan con el entorno urbano.






