Emiliano Molina, quien denunció por estafas al agenciero turístico Pedro Guillén -preso e imputado este viernes-, contó en Radio Nihuil que conoció personalmente al empresario al contratar y pagar por anticipado un viaje al exterior para toda la familia. "Fui a la oficina y hablé con él. Ahora veo que me mintió en la cara", dijo.
"Pedro Guillén me mintió en la cara", dijo una víctima de las presuntas estafas con viajes al exterior
Emiliano Molina, que denunció al empresario preso e imputado por estafas, dijo a Nihuil que tenía todo cancelado para viajar con la familia el 2 de febrero. "Fue todo un engaño", relató
La familia Molina -compuesta por el matrimonio y dos hijos de 5 y 6 años- tenía todo listo para viajar el domingo 2 de febrero. Sin embargo, perdieron contacto con el ahora imputado por estafas Pedro Guillén el 17 de enero, cuando la firma canceló los servicios contratados "por motivos financieros".
Los Molina son parte de los clientes que denunciaron a Pedro Guillén por estafas en la Unidad Fiscal de Delitos Económicos e integran un grupo de WhatsApp con otros afectados.
El empresario preso e imputado por estafas con viajes al exterior
Según dio a conocer el fiscal Juan Ticheli, el empresario Pedro Guillén quedó preso tras haberse negado a declarar porque cometió el delito de estafas reiteradas en concurso real contra 10 clientes, con 42 afectados. La suma de dinero en juego supera los $200 millones.
Guillén no posee antecedentes penales y frente a esta catarata de denuncias arriesga un máximo de 50 años de cárcel al final del proceso penal que comenzó esta semana y que alcanzó uno de los puntos más críticos este jueves por la noche, cuando fue detenido en una casa de calle Ozamis, en Maipú.
El imputado por estafas tenía buenas referencias comerciales
Molina dijo a Radio Nihuil que decidió contratar los servicios turísticos de la empresa de Pedro Guillén por recomendación de los suegros. "Ellos habían viajado tres veces contratándolo a él y jamás tuvieron problemas", explicó.
Esa referencia positiva se fortaleció cuando Molina fue personalmente a las oficinas del agenciero, en el edificio BUCI de Ciudad, conoció las instalaciones y comprobó que todo funcionaba con normalidad. Buscaba que el destino elegido para vacacionar fuera un lugar seguro, especialmente para sus dos hijos.
Pero Molina jamás sospechó que Pedro Guillén, que ya había cobrado la totalidad del precio para el viaje del 2 de febrero, iba a desaparecer sin prestarles el servicio contratado. "Me mintió en la cara", dijo al programa "El Ventilador".
El denunciante por estafas supone, de acuerdo a información que ha circulado públicamente, que Pedro Guillén pudo haber cometido un mal manejo de las finanzas con los operadores turísticos mayoristas que le vendían los vuelos, alojamientos, gastronomía y traslados que luego revendía a través de su empresa.
"Ella dijo ser gestora de la empresa de viajes; nos pidió documentación para buscar una solución durante la semana, pero no hubo nada. Fue una parte más del engaño", relató.



